Tráfico
Imagen de archivo de los vehículos por la salida A-6 de Madrid. Juan Carlos Hidalgo / EFE

Las salidas de las grandes ciudades, especialmente de Madrid y Barcelona, han registrado en la tarde de este miércoles algunas pequeñas retenciones, habituales en el final de la jornada laboral de cualquier día, según han informado fuentes de la Dirección General de Tráfico (DGT).

De hecho, han precisado las mismas fuentes, las retenciones apenas han alcanzado los dos o tres kilómetros en las principales vías de Madrid y Barcelona, por lo que apenas se ha notado en las carreteras el inicio del puente festivo de la Constitución y la Inmaculada.

Desde las tres de la tarde, cuando la DGT puso en marcha la operación especial de tráfico con motivo del puente, y hasta las 20.00 horas, no se ha registrado ningún accidente mortal en la red viaria.

Según la DGT, las circulación más complicada a última hora de la tarde se registraba en las entradas a Valencia por las carreteras A-3, V-31 y CV-35. Por su parte, los tramos con más afluencia de vehículos a esas horas en la Comunidad de Madrid eran, siempre en sentido salida, el de San Fernando de Henares en la A-2, el de Rivas-Vaciamadrid en la A-3, el de Getafe en la A-4, el de Móstoles en la A-5 y el de Alcobendas en la A-1. Por su parte, en Barcelona las mayores dificultades se observaban en las rondas, las carreteras B-20 y B-10.

Está previsto que la afluencia de coches sea mayor durante la mañana del jueves La Dirección General de Tráfico ha puesto en marcha un dispositivo especial para regular los 5,5 millones de desplazamientos de vehículos que prevé que se produzcan durante este puente, desde las tres de la

tarde de este miércoles y hasta la medianoche del domingo, día 9. Está previsto que la afluencia de coches sea mayor durante la mañana del jueves, mientras que la segunda fase de esta operación se producirá en la tarde del viernes y la mañana del sábado con motivo del fin de semana. El 66% de los desplazamientos afectarán a la zona centro, sur y este de España y muchos de ellos tendrán como protagonistas las carreteras convencionales -donde se registran siete de cada diez fallecidos- con destino a zonas de montaña.