La Diputación de Castellón ha aprobado este miércoles en un pleno extraordinario el presupuesto para 2013, que asciende a 119.770.000 euros, un tres por ciento superior al de 2012, con los votos en contra de la oposición —PSOE y Bloc—. Así mismo, ha rechazado —con los votos en contra del PP y la abstención de los nacionalistas— las enmiendas a las cuentas presentadas por el PSOE.

El vicepresidente de Economía de la Diputación, Miguel Barrachina, ha calificado las cuentas del consistorio provincial de "realistas y optimistas", y ha asegurado que la etapa de "contención del gasto" ha permitido un presupuesto "expansivo", con 3,5 millones de euros más que en el ejercicio actual, "lo que supone un crecimiento moderado pero importante", ha añadido.

Este aumento del presupuesto más la reducción de los gastos de personal y de los intereses a pagar, según el vicepresidente, supone que los ayuntamientos de la provincia "podrán disfrutar de 5,5 millones de euros más el próximo año". Además, ha explicado que las cuentas "suponen un aumento en el potencial inversor de la Diputación de un 50 por ciento, con un ahorro de 27 millones de euros en recursos corrientes".

Por otra parte, Barrachina ha pedido "disculpas" por los "recortes" en ayudas sociales que ha realizado la Diputación a los funcionarios, pero ha argumentado que "el objetivo era no prescindir de ningún funcionario y no rebajar su retribución más allá de lo que imponga la normativa básica".

Así mismo, ha destacado la reducción que experimentará la deuda de la Diputación durante 2013, —en 12 millones de euros con los bancos y en 2,3 millones de euros con el Estado—, además de que los presupuestos "profundizan" en la ayuda a quienes más los necesitan y "apuestan" por la economía productiva y por el desarrollo rural.

Barrachina ha argumentado el rechazo del PP a las enmiendas socialistas, señalando que en éstas "contienen 7,5 millones de euros de nuevos ingresos de la Generalitat valenciana, que ya ha presentado su presupuesto", por lo que ha indicado que "no podemos inventarnos ingresos inexistentes y gastárnoslos, ya que sería irregular".

Además, ha aclarado que la operación de tesorería que pedía el PSOE para atender 25 millones de euros que "supuestamente" debe la Generalitat tampoco se puede hacer, "puesto que es ilegal", ha apuntado.

Por su parte, el portavoz del grupo socialista en la Diputación, Francesc Colomer, ha criticado que no se haya contado con la oposición en la elaboración de los presupuestos que, en su opinión, "no justifican la necesidad de la institución", por lo que considera que "hay alternativas para redireccionar recursos y prioridades".

"SECTARIA"

Colomer ha acusado a la Diputación de "sectaria" en el reparto de las inversiones que prevén los presupuestos para los ayuntamientos, "puesto que -ha dicho- el 97 por ciento de los convenios singulares se lo llevan municipios del PP", lo que -ha añadido- "requiere de una reflexión urgente".

Además, ha destacado que es "desolador" constatar el "maltrato" de la Generalitat valenciana en el capítulo de ingresos, lo que -en su opinión- "supone un menosprecio a esta institución por parte de Alberto Fabra que, además, es de Castellón".

Según el socialista, su grupo no podía aprobar estos presupuestos "porque no solucionan los principales problemas de Castellón: el paro, el olvido inversor y el conformismo del PP de Castellón".

El portavoz del Bloc en la Diputación, Enric Nomdedéu, ha afirmado que es "inquietante" que los presupuestos destinen 14,5 millones de euros a los bancos, "el doble que a inversiones". Aunque ha reconocido que estas cuentas son "mejores" que las de 2012, ha explicado que "siguen sin ser nuestros presupuestos, por lo que no podemos apoyarlos".

Por otro lado, el pleno también ha aprobado, entre otras cosas, la propuesta de disolución de la sociedad mercantil VICASDI, S.A.U. Con la unanimidad de todos los grupos políticos.

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