El Hospital General de Tomelloso (Ciudad Real), dependiente del Gobierno de Castilla-La Mancha, ha implantado el denominado 'check list' o listado de verificación quirúrgica de acuerdo a las directrices que marca la Organización Mundial para la Salud.

Este protocolo implica la comprobación minuciosa de todos los elementos y factores que pueden influir en el proceso quirúrgico de un paciente, como posibles alergias, administración de antibióticos o medicación que implique algún riesgo en la intervención, según ha informado la Junta en nota de prensa.

El proceso es común a todos los casos y se inicia comprobando la identidad, el tipo de intervención y el lugar en el que se realizará, así como el consentimiento del paciente antes de proceder a la anestesia correspondiente, para la cual se utilizan todos los métodos disponibles que eviten el dolor y los daños derivados del proceso.

Según el protocolo puesto en marcha, una vez realizado el proceso inicial se identifican y abordan los riesgos relacionados con la vía aérea o la pérdida significativa de sangre, así como se previenen posibles reacciones alérgicas.

La utilización sistemática de métodos que minimicen el riesgo de infección en la localización quirúrgica y la identificación precisa de todos lo elementos precisos para la intervención, son directrices claves del check list, ya que su comprobación evita la retención inadvertida de gasas o material quirúrgico.

No obstante, todas estas medidas se complementan con sistemas de vigilancia y monitorización especiales, a lo que se une el intercambio de información durante la intervención que pueda resultar crítica para la seguridad del paciente.

Garantía de seguridad

La puesta en marcha de esta iniciativa es una garantía más del compromiso del Hospital General de Tomelloso con la seguridad del paciente, tomando como referencia los estándares internacionales que aconseja la OMS.

Según esta organización, está demostrado que el uso del listado de verificación quirúrgica durante las operaciones de cirugía mayor permite reducir un tercio la incidencia de muertes y el riesgo de complicaciones post-operatorias.