Pintores latinos restauran 'Hollywood'
El pintor Víctor Galindo y su ayudante Juan Reyes trabajan hoy, martes 4 de diciembre de 2012, en la restauración del letrero de Hollywood, en las colinas de Los Ángeles (EE UU). El letrero estrenó lavado de cara después de más de dos meses de restauración, un trabajo intenso que corrió a cargo de un grupo de veteranos pintores latinos. EFE/ARMANDO ARORIZO

El letrero de Hollywood estrenó este martes lavado de cara después de más de dos meses de restauración, un trabajo intenso que corrió a cargo de un grupo de veteranos pintores latinos dispuestos a ensuciarse las manos para que el símbolo de la meca del cine reluzca como nuevo.

El capataz natural de Tijuana, Víctor Galindo, y su equipo hicieron de cirujanos de spray y brocha gorda para quitarle unos años de encima a las icónicas letras que tantas veces habían visto de lejos y nunca imaginaron que se convertirían en parte de su vida.

El acceso hasta la base del emblema angelino, ubicado en terreno público, está prohibido y vigilado, aunque no faltan quienes se atreven a transgredir la ley por senderos empinados para tocarlo.

Esta situación hizo que para la decena de latinos afanados en esa tarea, la mayoría de origen mexicano y salvadoreño pero criados en Los Ángeles, ese encargo laboral fuera "algo muy grande", según dijo Galindo.

El letrero de Hollywood tiene una altura equivalente a una vivienda de cuatro pisos y una longitud de 137 metros. Para completar el trabajo se necesitaron 9 semanas y 2 toneladas de pintura provista por la compañía Sherwin-Williams, que se asoció con The Hollywood Sign Trust para sacar adelante el proyecto.

Se trató de la mayor restauración del símbolo en casi 35 años y para ello hubo que decapar cada una de las letras hasta llegar al metal oculto bajo 10 capas de pintura deteriorada. Después, se aplicó un producto anticorrosión y dos manos más pintura.

Historia de un símbolo

El icónico cartel fue levantado como Hollywoodland en la ladera del monte Lee, en lo que ahora forma parte del parque Griffith, en 1923 como un reclamo inmobiliario que en los años sucesivos se transformaría en un lugar de interés turístico asociado a la industria del cine.

Su historia, como toda buena película, no está exenta de drama. En 1932 una joven actriz, Peg Entwhistle, se suicidó saltando desde lo alto de la letra "H" y en la década de los 40 el símbolo entró en una severa fase de deterioro hasta que en 1949 la ciudad de Los Ángeles decidió restaurarlo.

Fue entonces cuando perdió su terminación "land" para quedar como "Hollywood".

Nuevamente en 1978 fue necesario que las autoridades, con el apoyo de famosos como el cantante Alice Cooper o el millonario fundador de la revista Playboy Hugh Hefner, intervinieran para conservarlo tras una plaga de termitas y algunos incendios provocados.

Se decide reemplazar las viejas letras de madera por unas nuevas metálicas y la ciudad se queda sin su cartel durante tres meses. Desde entonces, "Hollywood" mira firme a Los Ángeles desde su atalaya donde cumplirá 90 años en 2013, ahora con una nueva cara, a merced de la naturaleza y las películas apocalípticas que tanto disfrutan destruyéndolo.