El mapache americano puebla el norte, este y sur de la Península

  • En el centro ya ha colonizado casi 100 km.
  • Es peligroso por su capacidad para erradicar la fauna autóctona.
  • También es nocivo para el ser humano porque puede transmitir algunas enfermedades graves y muy difíciles de tratar.
  • Es una de las 136 especies que el Gobierno tiene en su lista negra.
Un ejemplar de mapache americano.
Un ejemplar de mapache americano.
GTRES

Puede que a simple vista el mapache (Procyon lotor) parezca un animal entrañable. Su aspecto amable hace imposible imaginar la realidad que se esconde detrás, sobre todo al año de vida. "A esa edad se vuelven agresivos porque alcanzan la madurez sexual y están en pleno periodo reproductivo", aseguran desde el Grupo Especialista en Invasiones Biológicas (GEIB).

Ese comportamiento suele ser el detonante del abandono de este mamífero originario de Norteamérica. "Aunque vendido como mascota, el mapache no es un animal doméstico. Son muy activos, curiosos, rompen todo lo que cogen y muerden a menudo si se intenta cogerlos, acariciarlos, etc... De ahí que suelan ser abandonados cuando llegan a la edad adulta", explican a 20 minutos desde el GEIB.

"La especie invasora perfecta"

El problema es que el mapache, cuyas primeras apariciones en nuestro país se remontan a 2001, está ampliando su territorio.

El último lugar en donde ha comenzado a preocupar mucho su presencia es en el Parque Nacional de Doñana, donde la Junta de Andalucía puso en marcha un programa piloto de trampeo con el que logró 11 capturas en apenas un mes. "Técnicamente es la especie invasora perfecta", aseguran técnicos adscritos a la Consejería de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente andaluza, que argumentan que el mapache se reproduce con facilidad, se adapta sin problemas a los nuevos ecosistemas y come cualquier cosa.

"Se trata de un animal muy adaptable al entorno, con un espectro de alimentación muy amplio. Sobre todo aves, anfibios y reptiles (huevos),  con la consiguiente disminución del éxito reproductivo y del tamaño de las poblaciones nativas", comentan en el GEIB. "Es un depredador que puede cazar en el suelo, en el agua y en los árboles. Su presencia es una amenaza para la fauna endémica", añaden.

En Madrid habría unos 500

Hasta ahora, el mapache se había concentrado en el centro de la Península, donde ya ha colonizado "casi 100 kilómetros de ribera". Se calcula que en Madrid habría alrededor de 500. Sin embargo, su zona de influencia se ha ido extendiendo en la última década hasta alcanzar el norte, sur y este peninsulares, llegando a ser observado hasta en 28 localidades distintas, entre ellas grandes zonas urbanas como Barcelona y Valencia, donde se sitúa en los alrededores, según un artículo de 2011 de la revista Biological Invasions. También hay constancia de su presencia en Baleares y Canarias.

Pero no es solo peligroso por su capacidad para erradicar la fauna autóctona. También es nocivo para el ser humano porque puede transmitir enfermedades: "Pueden portar la lombriz Baylisascaris procyonis, que es un nemátodo intestinal que puede causar signos neurológicos y oculares graves cuando las larvas migran tanto en humanos como en otros mamíferos y aves. Los casos en personas son graves y muy difíciles de tratar".

Debido a estas razones, el mapache es una de las 136 especies que el Gobierno tiene en su lista negra. El Ejecutivo aprobó el año pasado el Real Decreto 1628/2011, de 14 de noviembre, por el que se regula el listado y catálogo de animales y plantas exóticas invasoras, que son las que se encuentran fuera de su hábitat por la acción del hombre. Esta normativa establece las medidas necesarias para prevenir la introducción en España de estas especies nocivas para la diversidad biológica.

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