«Te voy a poner dos velas negras»
Anne Igartiburu. Presentadora de Corazón de otoño.

Seguro que muchas veces al decir a mediodía ha recibido por respuesta "Alegría", como decía Leticia Sabater en su programa infantil en los noventa.

Es sólo una de las muchas frases televisivas que se han hecho un hueco en el vocabulario popular.

Como "Para adentro, Romerales" (Farmacia de guardia), "¿Cómo están ustedes?" (Los payasos de la tele), "A jugar" (Joaquín Prat), "Así son las cosas y así se las hemos contado" (Ernesto Sáenz de Buruaga), "Que te calles, Karmele" (Jesús Mariñas en Tómbola), "Hasta luego, Lucas" y "Fistro pecador" (Chiquito), "Te voy a poner dos velas negras" (Lola Montero).

Los cambios en la parrilla van a toda velocidad, pero hay frases que se quedan en el imaginario colectivo para siempre.

Es el caso de "¿Quién me pone la pierna encima?" (Jorge, de Gran Hermano), "Te doy dos yoyas" (Carlos, de GH), "Como el Luisma es tonto..." (Paco León en Aída) o "Un poquito de por favor" (Fernando Tejero).

Anuncios para siempre

La publicidad también ha conseguido calar en el espectador con eslóganes como estos: "Hola, soy Edu, feliz Navidad" (Vodafone), "Repetimos" (Natillas Danone), "Más buenos que el pan" (La Piara), "Vuelve a casa, vuelve por Navidad" (El Almendro), "Quiero una sopa" (Gallina Blanca), "A mí me daban dos" (Petit Suisse) o "¿Te gusta conducir?" (BMW).