Debate en Cataluña
Los candidatos a la presidencia de la Generalitat Artur Mas, de CiU (d), Pere Navarro, del PSC y Alicia Sánchez-Camacho (PPC), durante el debate a tres en el que han participado con motivo de las elecciones catalanas. EFE

El presidente en funciones de la Generalitat catalana, Artur Mas, necesitará el de ERC, PSC o PP si quiere ser investido de nuevo en el cargo en la primera votación, ya que se requiere una mayoría absoluta, de la que CiU ha quedado lejos.

En caso de no conseguir este apoyo a la primera y tener que ser investido a la segunda con mayoría simple, el escenario se le complicaría ya que necesitaría la abstención de al menos dos de estos tres grupos, los más grandes tras el de CiU.

Con un Parlament más fragmentado que en la anterior legislatura, el escenario para la investidura dista mucho del de 2010, ya que entonces los 62 diputados de CiU y los 28 del PSC permitieron a Mas ser presidente con solo la abstención socialista, en segunda votación, que requería mayoría simple.  

Si Mas fracasa ahora en sus dos primeros intentos de ser investido, tendrá dos meses para repetir el proceso sucesivamente, tras los cuales, si no logra ser elegido, el Parlament debería disolverse y el presidente debería convocar de nuevo elecciones. Este último es un supuesto que no se ha dado nunca desde el restablecimiento de la Cámara catalana en 1980.

Presupuestos

La fragmentación de la Cámara también pasará factura a CiU a la hora de aprobar los próximos Presupuestos, ya que en los dos últimos años le ha valido la abstención del PP y ahora, si nadie le da el , necesitará la abstención de al menos dos grupos.

El Parlamento que ha salido de las elecciones de este fin de semana se tiene que constituir en el plazo de 20 días hábiles, y el pleno de constitución donde se elegirá la nueva Mesa de la Cámara deberá convocarlo el propio Mas.

Nueva mesa

La elección de la Mesa también será más compleja que la de 2010, ya que entonces CiU, PSC y PP coparon todos los puestos dejando fuera a ERC e ICV-EUiA, un escenario difícilmente repetible tras el ascenso de republicanos y ecosocialistas.

Al no estar constituida la Mesa, el primer pleno estará presidido por el diputado de más edad secundado por los dos más jóvenes, que dirigirán la votación secreta y con urna que elegirá al nuevo presidente, los dos vicepresidentes y los cuatro secretarios. Tras constituirse el Parlament, entonces la Cámara tendrá diez días para elegir el presidente de la Generalitat.

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