Merkel y Hollande
La canciller alemana Angela Merkel y el presidente de Francia, François Hollande, ofrecen una rueda de prensa en la cancillería de Berlín. EFE/ Kay Nietfeld

La crisis económica, extendida en los países del sur de la eurozona, ha aterrizado también en Alemania y Francia, que llevan meses dando signos de agotamiento, según apuntan diversos expertos, institutos económicos y organismos internacionales.

Los dos motores económicos de Europa han dejado de ser inmunes a la crisis en la que España, Italia, Portugal o Grecia están inmersas. Según los últimos datos de Eurostat correspondientes al tercer trimestre de 2012, el Producto Interior Bruto (PIB) de los países de la eurozona cayó un 0,1% respecto a los datos del segundo trimestre. En comparación con el tercer trimestre de 2011 —tasa interanual—, el PIB cayó un 0,6%.

El crecimiento en Alemania ha ido cuesta abajo a lo largo del año: según la evolución de los datos publicados por Eurostat, en el primer trimestre del año Alemania había aumentado su PIB en un 0,5%. Esta cifra cayó en el segundo trimestre hasta el 0,3% y en el tercer trimestre se ha quedado en un aumento del 0,2%. Comparando el tercer trimestre de este año con el del año pasado, el PIB alemán tan solo creció un 0,9%, gracias en parte a las exportaciones, la construcción y el gasto público, que han sido los sectores que han empujado el crecimiento en ese país.

La demanda interior en la eurozona seguirá siendo débil en 2013 y solo se recuperará en 2014, según Bruselas Francia, por su parte, también logró capear el temporal de la recesión en el tercer trimestre del año: si en el segundo trimestre el PIB registró una contracción del 0,1%, en el tercero ha crecido un 0,2%, mejorando así sus expectativas, que preveían una economía estancada.

Con estos datos en la mano, las previsiones para ambos países no son buenas. Empezando por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que ya el pasado mes de octubre avisó de que las economías de la eurozona se debilitarían, y no solo las del sur: especialmente, Alemania y Francia.

Tras la advertencia de este organismo llegó en noviembre la del presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi. El italiano afirmó que "los efectos de la crisis de deuda han llegado a la economía alemana". Esta observación también la ha hecho el Bundesbank —el banco central alemán—, que en su boletín de noviembre informó de la ralentización económica del país, especialmente en el sector industrial exportador.

Por último, el pasado 7 de noviembre la Comisión Europea publicó sus proyecciones para la eurozona en los años 2013 y 2014. Según sus pronósticos, el crecimiento del PIB en 2013 será "muy moderado", mientras que en 2014 se consolidará "en cierta medida". A este crecimiento contribuirán las exportaciones netas, mientras que "la demanda interior seguirá siendo débil en 2013 y solo se recuperará en 2014", ha vaticinado Bruselas.

La "locomotora" alemana pierde fuelle

¿A qué se debe esa ralentización en el país de Angela Merkel? "La razón fundamental es que todo el sur de Europa está muy oprimido y hay una caída de las compras de Italia y España hacia Alemania", apunta a 20minutos.es Federico Steinberg, investigador económico del Real Instituto Elcano.

El ministerio alemán de Economía reconoció que el país rozaría el estancamiento económico a finales de 2012 Jesús Ruiz, director del Instituto Complutense de Análisis Económico (ICAE), añade a esta causa "las políticas de austeridad" que tanto Alemania como Francia han llevado a cabo, y que se han traducido en un "estancamiento en la inversión y una importante caída en el consumo de las familias que se ha trasladado a toda la eurozona".

¿Y qué causas dan los propios institutos económicos alemanes? Ya en octubre enviaron un informe a la canciller Merkel para avisarle de tres cuestiones que están afectando a Alemania: la crisis en la eurozona, el estancamiento estadounidense y el parón de los países emergentes. "La economía global se encuentra en una fase débil", "ha perdido fuerza en todo el mundo" y "la confianza de empresas y hogares ha caído aún más", son algunas de las frases lapidarias que dejaron plasmadas en un documento para el Gobierno alemán.

Tras el análisis de los expertos, el ministerio alemán de Economía reconoció finalmente en otro informe que el país rozaría el estancamiento económico a finales de año.

Menos inversión y contrataciones congeladas

Varios organismos llevan meses alertando de la caída de la confianza en las empresas alemanas. "No están satisfechas con la situación de sus negocios y miran con pesimismo al futuro", indicó en septiembre el índice de Estudios Económicos —Ifo, considerado uno de los barómetros de la salud económica germana— de Múnich. Este índice de confianza empresarial llevaba en septiembre bajando por quinto mes consecutivo, desde los 102,3 puntos hasta los 101,4.

Moody's cree que las previsiones económicas de Francia para 2013 y 2014 son "demasiado optimistas"No es el único instituto económico de referencia que avisa. "Los empresarios están evitando más y más realizar nuevas inversiones", afirmó también en septiembre el responsable económico del Instituto Alemán de Investigaciones Económicas (DIW), Ferdinand Fichtner.

Otro organismo, el Instituto Crediticio para la Reconstrucción (KfW) hizo público en octubre un informe en el que calculaba para 2012 un retroceso de las inversiones por parte de las empresas germanas del 1,7% frente al año anterior. "Una lenta recuperación no se producirá hasta 2013, cuando la economía mundial haya superado su cota más baja. Entonces tirarán de nuevo las actividades exportadoras y la carga de las capacidades", explicó en el informe el economista jefe del KfW, Jörg Zeuner.

El mercado de trabajo se resentirá asimismo levemente y la tasa de desempleo, en la actualidad en mínimos históricos, se incrementará levemente hasta el 5,7%, desde el 5,5% con que cerrará el presente ejercicio, en base a las cifras de Eurostat y los pronósticos de la OCDE. Según el DIW, el mercado de empleo experimentará un freno: las empresas continuarán manteniendo el mismo personal, pero apostando por contratos a tiempo parcial y disminuyendo las horas extra.

Por otro lado, el Instituto de Economía (IW) de Colonia también ha alertado de que las empresas alemanas han congelado sus planes de inversiones y contratación debido a que esperan un 2013 "económicamente débil".

Francia: la recesión, a la vuelta de la esquina

Francia, por su parte, no se librará este año de la crisis que azota a sus vecinos del sur. Eso al menos es lo que ha confirmado a principios de noviembre el Banco de Francia, que anunció que la economía gala entrará en recesión en el último trimestre de 2012, cuando el PIB caerá un 0,1%. Esta institución ya había previsto un retroceso del 0,1% del PIB para el tercer trimestre de 2012 respecto a los meses de abril a junio —segundo trimestre—. El Gobierno francés revisó a la baja sus previsiones de crecimiento a principios de julio hasta dejarlas en el 0,3% para 2012 y el 1,2% para 2013, frente al 0,4% y el 1,7% previstos con anterioridad.

Hay miedo a un resurgimiento de los problemas en Europa si volviesen los temores de ruptura del eur Las previsiones del Banco de Francia se basan fundamentalmente en la caída de las exportaciones. El Gobierno galo, por su parte, ha condicionado el crecimiento del PIB francés a la evolución de la economía alemana, estadounidense y asiática: "Si en Alemania el crecimiento falla y lo mismo ocurre en EE UU y Asia, eso tendrá consecuencias", y en el sentido inverso, "si los alemanes relanzan su economía y si los Estados Unidos se recuperan tras las elecciones, tendremos un crecimiento superior", aseguró el ministro francés de Exteriores, Laurent Fabius.

El último informe publicado por el BBVA Research señala otros motivos por los que Francia entrará en recesión antes de que finalice el año: "Se ha deteriorado el mercado de trabajo a lo largo del año y ha habido una fuerte caída de la confianza, en particular la del consumidor. A esto se une el aumento de impuestos anunciado y la eliminación de algunas deducciones. Todo ello terminará traduciéndose en una caída de la renta disponible de las familias", indica el documento.

En noviembre, la agencia de calificación estadounidense Moody's rebajó la nota de la deuda francesa a largo plazo en Aa1 con perspectiva negativa por el "riesgo que sufre su crecimiento económico y sus finanzas públicas", conviertiéndose así en la segunda agencia en tomar esa decisión después de que Standard & Poor's hiciera lo mismo hace 10 meses. La tercera de las tres grandes agencias de calificación, Fitch, todavía le otorga la matrícula de honor, pero con perspectiva negativa.

 ¿Cómo afecta a la eurozona?

"La interdependencia económica en Europa es muy alta", sostiene Steinberg. Los datos así lo demuestran: el comercio dentro de la eurozona representa el 40% del PIB de Alemania, y el 65% de la inversión directa extranjera en Alemania proviene de otros países de la zona euro. En el caso de Francia, este país destina el 33% de sus ventas al exterior a Alemania, Italia y España, sus tres principales socios comerciales. A menor demanda de estos países, el contagio es más que evidente.

Europa está entrando de nuevo en una recesión fruto de unas políticas de austeridad no demasiado acertadas El último informe del BBVA Research sobre la situación de la economía europea desglosa tres factores que pueden deteriorar las perspectivas económicas: primero, "el más preocupante, un resurgimiento de los problemas en Europa si volviesen los temores de ruptura del euro". En segundo lugar, "la amenaza que pende en EE UU por el llamado fiscal cliff, un paquete de reducción del gasto público y de aumento de ingresos por valor del 4% del PIB que entraría automáticamente en vigor a comienzos de 2013 y que empujaría a la economía estadounidense de nuevo a la recesión". Y en tercer lugar, "una fuerte desaceleración de las economías emergentes, en particular de China y de aquellas basadas en la exportación de materias primas, cuya demanda depende, a su vez, de China".

El economista Jesús Ruiz señala que la eurozona "lleva con tasas del PIB interanuales negativas los tres últimos trimestres y la Unión Europea lleva ya dos trimestres con crecimiento interanual negativo". Esto significa, en palabras de Ruiz, que "Europa está entrando de nuevo en una recesión mucho más leve, por supuesto, que la de 2008-2009, fruto de unas políticas de austeridad no demasiado acertadas".

¿Y a España?

Por el lado del comercio internacional, Antonio Gómez Gómez-Plana, profesor de economía de la Universidad Pública de Navarra, lo ve claro: "A España le irá peor". Y explica: "Alemania y Francia son dos de nuestros principales clientes, y en estos momentos a la economía española lo único que le está yendo un poco bien son las exportaciones. Tendremos un problema si a nuestros principales exportadores, primero los alemanes y luego los franceses, les va mal".

"Si nuestros socios comerciales entran en recesión, España estará en un escenario complicado", vaticina por su parte Federico Steinberg.

Por último, el economista Jesús Ruiz ve una "correlación" entre las tasas de crecimiento de las economías alemana y francesa con las tasas de crecimiento de la economía española: "La desaceleración y estancamiento de las economías de Francia y Alemania tienen ya un impacto real y durarán un trimestre más al menos en España. Esto hace que la economía española, con una probabilidad muy alta, siga en los próximos tres trimestres con crecimientos negativos del PIB en tasas interanuales entre el -1% y el -1,5%, suponiendo que las políticas de ajuste fiscal sigan como hasta ahora y no reciba ayudas de estímulo por parte de la Unión Monetaria", vaticina.