Si extendiéramos todo el cable robado este año en las farolas de la capital cubriríamos casi por completo el trayecto Madrid-París. El Ayuntamiento reconoció ayer que los ladrones han sustraído en diez meses un millón de metros de cable.

La avalancha de robos se produce por el desorbitado crecimiento del precio del cobre
La avalancha de robos, producida por el desorbitado crecimiento del precio del cobre, afecta a todos los distritos, explicó ayer el director general de Vías Públicas, Fermín Oslé.

La consecuencia primera es que los vecinos se quedan sin luz en sus calles, como ya han empezado a denunciar lectores de 20 minutos. Vecinos de Usera, Villaverde, Centro y Arganzuela, entre otros distritos, llevan más de un mes sin alumbrado público.

"Caminar temprano por la calle Antonio López es como meterse en la boca del lobo", describe Teodoro González. Ante las reiteradas denuncias de este vecino en la Junta Municipal de Usera contestan que la avería se debe al robo de cable y que «la Policía lo está investigando».

Hormigón antirrobo

Fermín Oslé explica que el Ayuntamiento hace "un esfuerzo inconmensurable, si se tiene en cuenta que se han duplicado las incidencias". El director general reconoce demoras de hasta un mes en el arreglo de las averías "porque estamos implantando medidas protectoras para evitar que vuelvan a robar".

El Ayuntamiento niega falta de existencias de cobre y dice que ha triplicado el número de equipos dedicados a su reposición
El Ayuntamiento niega falta de existencias de cobre y dice que ha triplicado el número de equipos dedicados a su reposición, operarios que están cubriendo de hormigón el cable nuevo y soldando las arquetas.

Además, aseguran que ya le han pedido ayuda urgente a la Delegación del Gobierno.

Se vende a precio de oro

Los delincuentes que roban cobre abren las arquetas del alumbrado, cortan los cables, pelan la goma y dejan limpio el metal que venderán en chatarrerías a un precio que alcanza ya los 6 y 7 euros el kilo, el doble que hace un año.

La creciente demanda de China, las huelgas reiteradas en los últimos cinco años en la mayor explotación mundial (de la mina La Escondida, en Chile, de la que se extrae el 8% del cobre del planeta) y la fractura de la mina de Chuquicamata, también chilena, han duplicado su valor.