Nuevo arzobispo de Canterbury, Justin Welby
Nuevo arzobispo de Canterbury, Justin Welby. EFE

El Sínodo general de la Iglesia anglicana tiene previsto votar este martes en Londres la ordenación de mujeres obispo, un asunto que ha causado una profunda división dentro de esta comunión y el riesgo de escisión del sector más conservador.

El Sínodo -cuerpo legislativo de esta iglesia formado por obispos, clérigos y laicos- debate desde el lunes la entrada de mujeres en el episcopado, la decisión más importante de los anglicanos en los últimos 20 años, cuando se aprobó la ordenación de mujeres sacerdote.

Inevitablemente hay una atmósfera de tensión En la inauguración de la reunión a la que asisten 470 representantes de la Iglesia, el archidiácono de Dorking, Julian Henderson, dijo que la votación se vive con "ansiedad y emoción".

"Inevitablemente hay una atmósfera de tensión", dijo el religioso, que animó a sus compañeros a llevar ese importante decisión "con la gracia y la fe que tenemos en nuestro Señor".

Aunque la mayoría de los miembros del Sínodo está a favor de que las mujeres puedan ser obispo, el asunto ha sido motivo de un intenso debate en las filas anglicanas durante años y ha causado una profunda división entre los sectores más liberales y conservadores.

Todos los observadores coinciden en que la votación puede ser muy ajustada, ya que la propuesta debe contar con dos tercios de las tres cámaras de la Iglesia, la de los obispos, los clérigos y los laicos.

La decisión podría abocar a un cisma

Se espera que el nuevo arzobispo de Canterbury, Justin Welby, cuya designación fue anunciada el pasado día 9, defienda abiertamente la ordenación de mujeres obispo durante su discurso antes de la votación, cuyo resultado se interpreta como un primer examen de su autoridad dentro de la Iglesia anglicana.

La mayoría de los miembros del Sínodo está a favor de que las mujeres puedan ser obispo Pese a su "profundo" apoyo a las mujeres obispo, Welby es de tendencia conservadora y es conocida su oposición al matrimonio homosexual en la Iglesia.

En este sentido, la prensa británica asegura que las negociaciones entre el nuevo arzobispo de Canterbury y el sector conservador han sido intensas durante los últimos días. Durante años, la jerarquía anglicana ha ido posponiendo el conflictivo debate por miedo a que el acceso al obispado por parte de las mujeres pudiera suponer un cisma en la Iglesia anglicana.

De hecho, el asunto ha hecho que muchos anglicanos hayan manifestado su intención de abandonar esta iglesia para unirse a la comunión católica, algo que han llegado a hacer varios obispos.

Es por ello que el año pasado la Santa Sede creó la Ordenación Personal en Inglaterra y Gales para los fieles anglicanos que quieran abrazar la comunión católica, ante su oposición por las medidas demasiado aperturistas de los anglicanos.