Bankia
Sede de la entidad de Bankia en Madrid. JORGE PARÍS

El juzgado de lo mercantil nº 9 de Madrid ha admitido a trámite la demanda civil iniciada por cerca de un millar de empleados y accionistas de Bankia -unidos a través del Sindicato Sacub- contra la auditora Deloitte, a la que acusan de "negligencia" por no haber informado y alertado a los inversores de la verdadera situación patrimonial de la entidad presidida por Rodrigo Rato durante su salida a bolsa.

En el escrito de demanda se acusa a Deloitte de no cumplir con su labor de auditar y de llevar a cabo "una actuación antijurídica derivada del incumplimiento de los deberes profesionales que le impone el ordenamiento jurídico, emitiendo un informe injustificadamente favorable, omitiendo salvedades sobre irregularidades en la gestión de Bankia o sobre hechos que suponían un riesgo para la situación financiera", recalca el texto.

Así, con estos informes favorables, se generó una falsa confianza entre los inversores, la cual les llevó a "invertir en una sociedad que a posteriori se ha revelado con una situación patrimonial y financiera deficiente, muy alejada de la reflejada en las cuentas anuales informadas hasta un determinado momento por Deloitte", concluyen.

Una inversión con un 70% de pérdidas

El Sacub reclama a la firma estadounidense responsabilidad civil por los daños y perjuicios ocasionados a los inversores, que compraron acciones de Bankia a 3,75 euros en el momento de su salida al mercado con la creencia de que la entidad era solvente. Actualmente estas participaciones han perdido más de un 70% de su valor.

Hay una clara dejación de funciones, la auditoria no dijo la verdad"El caso es muy claro; de libro", asegura Ismael Oliver, abogado y portavoz del millar de accionistas que forman el Sacub. En su opinión, "hay una clara dejación de funciones y la auditora no dijo la verdad sobre los estados contables de BFA-Bankia. En tan pocos meses no pueden aflorar unas pérdidas de tantos millones", sostiene, al tiempo que no descarta que además de la vía civil pueda haber una exigencia de responsabilidad penal a Deloitte.

Así, tras la admisión judicial ahora Deloitte -que a preguntas de este diario prefirió no hacer ningún tipo de declaración- cuenta con 20 días para dar respuesta a estas acusaciones. Hasta este momento, la única implicación de la firma en el caso BFA-Bankia ha consistido en la comparecencia como testigo de su representante en las auditorías al sector financiero, Francisco Celma.

Esta no es el primer frente judicial abierto por el Sacub, ya que, tal como adelantó 20 minutos, hace apenas dos meses empleados y accionistas se personaron como acusación particular en el juicio contra la cúpula de BFA-Bankia instruido por el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu, y en la que tanto UPyD y como la Fiscalía ejercen de acusación popular.