Oglaga, South Dakota
Stanley Good Voice Elk, de la tribu estadounidense de los indios Lakota, durante la ceremonia de agradecimiento a las tormentas para que no ataquen a la tribu © Huey Lewis

La Tierra, que a menudo consideramos un planeta de rasgos culturales homogéneos, es bastante menos plana de lo que se desprende de la idea de la globalización como patrón común. En el planeta viven entre 300 y 370 millones de indígenas que, pese a la presión, agresividad y asimilación que sufren, mantienen culturas únicas y fuentes de sabiduría que no tienen nada que ver con las corrientes mayoritarias y, con frecuencia, agresivamente dominantes.

La exposición colectiva de fotografía No Strangers: ancient wisdom in a modern world (No forasteros: sabiduría antigua en el mundo moderno) quiere alertar sobre la posible extinción de la mitad de las 7.000 culturas indígenas del mundo y sobre la inminencia de esta tragedia. Los expertos calculan que en esta generación o la próxima, los humanos dejaremos que desaparezcan 3.500 cuerpos culturales complejos que incluyen idiomas, costumbres, creencias, filosofías, conocimientos profundos y ritos.

Los reporteros más conocidos

La muestra, inagurada el sábado pasado, 17 de noviembre, en el Annenberg Space for Photography de Los Ángeles (EE UU) y en cartel hasta el 24 de febrero de 2013, está coordinada por el muy conocido antropólogo, activista y fotógrafo canadiense Wade Davis. Entre los artistas que exponen en la exposición destacan algunos de los reporteros más conocidos por su trabajo sobre el terreno y en favor de los indígenas, entre ellos Chris Johns, Lynn Johnson, Steve McCurry, Randy Olson, Chris Rainier y Hamid Sardar.

¿Qué significa ser un humano y estar vivo? Según los organizadores, No Strangers pretende "explorar las formas en que las culturas expresan y comparten la idea de humanidad y navegan por el círculo de la vida". La muestra está basada, añaden, en una simple pregunta: "¿Qué significa ser un humano y estar vivo?" y en la certeza de que las posibles 7.000 respuestas distintas que pueden ser expresadas hoy, la mitad no serán escuchadas nunca más en muy poco tiempo, porque la mitad de las culturas indígenas estarán "tragicamente silenciadas" en breve.

"Redescubrir su valor"

Esta situación "pone en una situación de riesgo nuestro legado colectivo", al condenar a la extinción "un vasto archivo de conocimientos y experiencias". La exposición muestra ejemplos de las culturas indígenas porque "redescubrir su valor" resulta "un reto crucial" para la humanidad. Entre los temas que No Strangers saca a relucir están los orígenes comunes, las sabidurías ancestarles, la geografía como territorio sagrado, los peligros de la globalización, los cánones de belleza y el placer de la cultura.

Los budistas de Nepal, los nómadas de la selva de Borneo, los ritos con toros de Etiopía... Además de expresar el "riesgo para la herencia humana" de la pérdida de este enorme y antiguo caudal de conocimiento, los promotores hacen hincapié en la riquísima diversidad cultural de las minorías, no siempre conocida por los miembros de las culturas dominantes . En la exposición hay fotos de los budistas de Nepal, con acerbos de 2.500 años de antigüedad; los últimos nómadas de una selva tropical, en Borneo; las tribus etiopes que participan en un certamen de salto sobre toros como ritual de hermandad, y los indios Lakota de los EE UU y sus ceremonias de culto solar.

Según datos oficiales, los indígenas, presentes en unos 70 países, son el 5% de la población mundial —en Sudamérica, el 11%— y son las principales víctimas de la desigualdad: agrupan el 15% de los habitantes más pobres del planeta —en México, el 87% de los indígenas son muy pobres—. Pese a de Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas de 2007, la extinción de las comunidades es creciente porque son apartados de sus tierras y relocalizados. La presión cultural no es menor, sólo en Australia se han perdido 500 idiomas aborígenes desde que Europa llegó al continente.