El presidente Barack Obama, reelegido presidente de EE UU, ha compartido con toda su familia la celebración de la victoria, en el centro de convenciones de Chicago a los sones de "Signed, sealed and delivered" (Firmado, sellado y entregado), de Stevie Wonder. Sus primeras palabras han sido agradecimientos y una promesa: "Para EE UU, lo mejor está aún por llegar".

El presidente ha dado las gracias primero a todos los estadounidenses que han participado en las elecciones, porque han hecho que su voz sea escuchada. "Esta noche, más de 200 años después de que una colonia tuviera la oportunidad de elegir su propio destino, nuestra unión sigue avanzando". Y ha apelado al espíritu de superación de sus ciudadanos. "Somos una familia americana y nos levantamos y nos caemos juntos", ha asegurado. "Sabemos que para EE UU lo mejor está aún por llegar".

Obama dijo haber hablado por teléfono con el republicano Mitt Romney -que una hora antes aseguró que "reza" para que Obama guie bien a la nación-. Obama felicitó por la batalla a los republicanos y anunció que en las próximas semanas quiere volver a "hablar con él (Romney) para trabajar juntos y hacer que este país avance".

Palabras de amor para Michelle

Los siguientes agradecimientos han sido para Joe Biden, "el mejor vicepresdente" y para su esposa: "No sería el hombre que soy sin la mujer que accedió a casarse conmigo hace 20 años. Quiero decirte esto de forma pública, nunca te he amado tanto y nunca he estado tan orgulloso de ver como el país se ha enamorado de ti como primera dama", ha dicho. A sus hijas, Sasha y Malia, les ha hecho saber que se siente muy orgulloso de ellas y les ha prometido un "perrito".

Sobre el partido demócrata asegura que su equipo ha sido "el mejor de todos los tiempos". "Gracias por creer siempre, en todos los momentos. Me habéis levantando durante todo el camino y siempre os estaré agradecido".

Y comenzó a hablar de la situación del país de los retos futuros. "Nuestra economía está recuperándose, acaba una década de guerras", ha resumido, para añadir que "me hayáis votado o no me hacéis un mejor presidente. Escuchando vuestras historias he vuelto a la Casa Blanca con más determinación que nunca para mejorar las vidas de todos".

Un discurso de espíritu patriótico

Entre los retos a afrontar: reducir el déficit, la reforma fiscal, solucionar la inmigración y la dependencia del petróleo exterior.

"Tenemos el mejor ejército, pero no es eso lo que nos hace fuertes, lo que hace de la nación más diversa la más fuerte es que aceptamos unas obligaciones de unos con otros".

Nunca he tenido más esperanza sobre nuestro futuro"  En un discurso altamente patriótico, el presidente demócrata reelegidos, ha reconocido que nunca ha tenido "más esperanza sobre nuestro futuro" y ha pedido el apoyo del pueblo americano. "No hablo de optimismo ciego, no hablo de idealismo, siempre he creído que la esperanza es ese aspecto testarudo que nos hace luchar por un futuro mejor", ha dicho.

El sueño americano también tuvo su hueco en el discurso: "No importa si eres rico o pobre, blanco o negro, si tienes discapacidades o no, o si eres gay o no... si eres de EE UU, tienes derecho a triunfar", ha añadido.

"Creo que podemos aprovechar este futuro juntos. No estamos tan divididos como dicen. Somos más grandes que la suma de nuestras ambiciones individuales. Seguimos y seguiremos siendo los EE UU, recordando al mundo que vivimos en la mayor nación de la tierra".

Miles de personas corearon en la sede central demócrata de Chicago "cuatro años más, cuatro años más", mientras Barack Obama se despedía del público. Sonaba la música de un fiel, Bruce Springsteen.