Hasta este martes el exceso de aforo como causa principal de la tragedia del Madrid Arena, en la que murieron 4 chicas, una de ellas menor, era solo una fundada sospecha. Sin embargo, la investigación policial estima que se vendieron unas 19.600 entradas y que otras 3.000 personas consiguieron colarse en el concierto.

El Grupo V de Homicidios trabaja para intentar dilucidar el aforo total del Madrid Arena. Se han recogido muchos testimonios y se han analizado los vídeos. Con el visualizado de imágenes se hizo una primera estimación de 23.000 personas.

La Policía ha transmitido verbalmente esta información al juez del caso, Eduardo López Palop, y, según aclaran fuentes policiales solventes, aunque en un primer momento se iban a incluir estas estimaciones en el atestado policial preeliminar, matizan que se incluirán en atestados posteriores ante la complejidad del caso y las decenas de testimonios que se están recabando.

"Se va a hacer en nuevos informes según avance la investigación", aclaran las mismas fuentes. Se está investigando todos los sistemas y triquiñuelas que hubo para vender entradas por encima del aforo permitido, incluso entradas duplicadas y entradas mixtas para tres personas.

En total, la Policía estima que durante la noche de Halloween había unas 23.000 personas en el Madrid Arena, más del triple de la cantidad (7.000) que en un principio informó la empresa Diviertt —organizadora del evento— al Ayuntamiento de Madrid y más del doble de las entradas que la firma declaró haber vendido, 9.600.

El atestado preliminar explica que el aforo "estaba sobradamente sobrepasado", según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM). Lo que apunta, además, como posible causa de los hechos es que "instantes antes de producirse el fatal desenlace, un número indeterminado, pero muy importante de personas, que se encontraba haciendo 'botellón', saltándose los tornos y sin ningún título de entrada, tomó al asalto el recinto coincidiendo con el inicio de la actuación del DJ estrella de la velada".

En muchas ocasiones vendían entradas en negro

Estos problemas de aforo no eran casuales, sino la norma de la casa. "Se trataba de un procedimiento habitual. En muchas ocasiones vendían entradas en negro. Estas tenían la misma numeración que las originales, pero con una marca, así superaban el aforo permitido", explica un trabajador del ocio nocturno a este diario. Esta forma de venta también era un negocio muy lucrativo que permitía ahorrarse impuestos por taquilla, tanto con la SGAE como con el Estado.

De hecho, la propia sociedad de autores reconoce que mantiene cuatro pleitos con Miguel Ángel Flores (máximo responsable de Diviertt) por impagos, además de varias peticiones de información. "Para toda actuación o concierto la empresa organizadora debe siempre informar a la sociedad sobre la venta de entradas para que nos pasen un porcentaje de la taquilla, entre el 7 y el 10%, ya que están obteniendo un lucro gracias a los derechos de autor de las canciones. En la fiesta de Halloween no pudimos auditar la entrada porque no nos dijeron nada. Tampoco era la primera vez que lo hacían", afirma un portavoz de la SGAE.

Embargos e impagos

IU también denunció este martes al Ayuntamiento y a Madrid Espacios y Congresos (empresa pública perteneciente al Consistorio y propietaria del Madrid Arena) porque, según la formación, Diviertt nunca debió ser contratada. En las instrucciones internas de la empresa pública se puntualiza que el contratante debe estar al día de sus pagos con el Estado, pero Diviertt acumula en los juzgados 45 notificaciones por impagos (en su mayoría a la Seguridad Social) y seis embargos. El importe total de todos estos requerimientos supera los 216.033 euros, según el documento aportado por IU. Madrid Espacios y Congresos ha precisado que estas instrucciones de contratación no afectan al alquiler de los inmuebles, sino a servicios como obras y limpieza.

Aún así, llama la atención que el Consistorio mantuviera tantos negocios con Flores, cuyos problemas como pagador eran muy conocidos entre los promotores y relaciones públicas de la noche madrileña. Uno de ellos, que trabajó con él, cuenta a 20 Minutos cómo era su forma de actuar: "Hace años organizamos unas sesiones en una de sus salas y nos mintió con el tema de las entradas. Vendió muchas más de las que dijo y le pedimos nuestro porcentaje, pero se negó a dárnoslo", asegura. "Es todo un tiburón, muy inteligente, pero también muy pirata. Empezó como un simple relaciones públicas y acumuló tanto poder gracias a sus contactos", apostilla.

De hecho, no era la primera vez que Flores alquilaba el Madrid Arena como sede para sus fiestas. Por ejemplo, Infinitamentegay, Klubbers o las celebraciones de Año Nuevo tenían a este edificio como residencia fija varias veces por temporada. Es más, en la nota promocional del Año Nuevo de 2011 su empresa presumía de "los más de 90.000 asistentes acumulados en las cuatro celebraciones anteriores de este evento". Salen a más de 22.000 personas por sesión, cuando el máximo de aforo permitido para el Madrid Arena es de 10.500.

También este martes, familiares de las víctimas fallecidas durante la noche de Halloween pidieron ayuda a los asistentes para demostrar que "el aforo excedió con creces el establecido".