Varios directores de funerarias neoyorquinas comerciaban con los cuerpos de los difuntos

  • Centenares de cuerpos fueron parcialmente mutilados, sin el consentimiento de sus familias.
  • "Se trata del crimen del siglo" asegura un abogado de Brooklyn, que añade que "aún faltan más personas por imputar".
  • Se enfrentan a una pena de 25 años de cárcel.
El locutor de la BBC, ya fallecido, Alistair Cooke, uno de los cadáveres mutilados. (BBC)
El locutor de la BBC, ya fallecido, Alistair Cooke, uno de los cadáveres mutilados. (BBC)

Siete directores de funerarias de la ciudad estadounidense de Nueva York admitieron formar parte de una red que se encargaba de robar partes de cuerpos de difuntos para luego venderlas a compañías médicas, para su uso en transplantes.

Charles Hynes, abogado del distrito de Brooklyn, que se encarga del caso, aseguró que centenares de partes de cuerpos se habían vendido por "millones de dólares" y que aparte de los siete imputados saldrían a la luz muchas "más personas participantes en esta macabra red".

A la espera del juicio, los siete directores de funerarias, cuyos nombres aún se desconocen, se enfrentan a una posible pena de 25 años de cárcel si son declarados culpables, algo inaudito para Hynes, quien asegura que "robar huesos de un muerto, sin el consentimiento de sus familiares, para luego comerciar con ellos es el crimen del siglo".

Uno de los cuerpos mutilados es el del locutor de la BBC, Alistair Cooke, quien falleció en 2004.

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