La Iglesia copta, fundada en Egipto en el siglo I, eligió este domingo en la catedral cairota de Abasiya al obispo Tauadros como su 118 papa, en un momento decisivo de su milenaria historia tras la llegada al poder de los islamistas.

La mano inocente de un niño, con los ojos vendados, escogió al azar una papeleta con su nombre, que estaba depositada en una urna de cristal junto a las de los otros dos candidatos finalistas, el obispo Rafael y el monje Rafael Ava Mina. El papa recibirá el nombre de Tauadros II, ya que otro Tauadros fue el pontífice número 45 de la Iglesia copta.

La victoria en las recientes elecciones presidenciales del candidato de los Hermanos Musulmanes, el islamista Mohamed Morsi, y el temor a que el poder de los islamistas relegue a su comunidad ha llevado a miles de coptos a abandonar Egipto en los últimos meses y emigrar a países occidentales.

La convivencia entre musulmanes y cristianos conoce periódicamente episodios de tensión, relacionados sobre todo con la construcción de iglesias en el Egipto rural o con relaciones sentimentales entre miembros de las dos religiones.

Aunque la palabra "copto" significa en realidad "egipcio", en la actualidad se usa para describir solo a los cristianos egipcios y más en concreto a los cristianos de rito ortodoxo, que suponen la mayoría de esta comunidad en Egipto.

No existen datos fiables acerca del número exacto de coptos en Egipto, aunque las estimaciones independientes sitúan la cifra en torno a los 8 ó 9 millones, es decir, un 10% del total de la población, si bien la Iglesia copta eleva este porcentaje hasta más allá del 15%.

Su origen está en San Marcos

La Iglesia copta tiene su origen en las enseñanzas de San Marcos —autor del Segundo Evangelio en el siglo I— que llevó el cristianismo a Egipto en la época del emperador romano Nerón, unos doce años después de la muerte de Jesucristo.

Asimismo, fue en tierras egipcias donde nació el fenómeno del monacato: San Antonio, el primer monje en el mundo, fue un copto que eligió la vida retirada en las cuevas de las montañas, a fines del siglo III, y su ejemplo pronto prendió entre cientos de hombres que se retiraban a una vida de ascesis y oración en pleno desierto.

El fenómeno del monacato nace en tierras egipciasAntes del cisma de la Iglesia copta, fue otro egipcio, San Atanasio, quien destacó en el Concilio de Nicea (325) por defender el dogma de la Trinidad frente a la herejía arriana, hasta el punto de que creó el llamado "credo de San Atanasio" para reafirmar los preceptos del Dios uno y trino.

Pese a los antecedentes de San Atanasio, el "monosifismo", doctrina que afirmaba que Cristo tenía una sola naturaleza divina y no una dual (divina y humana) pronto prendió con fuerza entre los cristianos egipcios. En el año 451, el Concilio de Nicea declara el "error monosifista" y expulsa a la Iglesia Egipcia, que desde entonces adquiere naturaleza independiente.

Los obispos eligen al papa

La jerarquía clerical de la Iglesia copta quedó establecida prácticamente en el siglo VI y se basa en un sínodo de obispos que eligen a su propio Papa, que se considera como el líder espiritual de los coptos pero sin disponer de ninguna infalibilidad, contrariamente al Papa de Roma.

La iglesia copta utilizó el egipcio antiguo o "idioma copto" en sus primeros tiempos —la Biblia fue traducida al copto ya en el siglo II—, de forma exclusiva hasta la segunda mitad del siglo XI.

Ahora, el idioma copto solo se usa en partes de la liturgia en las misas celebradas en alguna de las más de 1.200 iglesias que se distribuyen por todo el país.

La Iglesia Copta utiliza además un antiguo calendario propio llamado "calendario de los mártires", que comenzó a usarse el 29 de agosto de 284 y que, además de las fiestas religiosas, es seguido en abundantes lugares del Egipto agrícola para marcar las fechas de las cosechas y los cambios de temporada.

Tanto el Papa como los obispos deben ser monjes, que forman parte del Santo Sínodo Copto Ortodoxo, que se reúne de manera regular para tratar asuntos religiosos.

Hoy en día, hay más de 90 obispos coptos al frente de diócesis en Egipto, así como en otras seis diócesis en Jerusalén, Sudán, Africa Occidental, Francia, Inglaterra y Estados Unidos.

La elección del nuevo papa reviste una importancia trascendental, después de la muerte en marzo del hombre que guió a la Iglesia durante cuatro décadas, Shenuda III.