Munición de caza
Ghana es el principal socio comercial de España en lo que se refiere a exportación de munición para armamento de caza. ARCHIVO

"¿Hay alguna afición desmedida a la caza mayor en Ghana?". La pregunta se la hace Tica Font, experta en comercio de armas del Centre d' Estudis per a la Pau. Un interrogante que sobrevuela por las organizaciones que se encargan de estudiar el comercio internacional de armas. Dudas que llevan a una sospecha: Ghana, principal socio comercial de España en lo que se refiere a exportación de munición para armamento de caza, es un cliente en el punto de mira. Las ONG temen que estas operaciones terminen por armar a mafias o lleguen a los países de alrededor en conflicto.

En 2011, el país africano —unos 24 millones de habitantes— pagó 7,5 millones de euros por cartuchos para escopeta, según el último informe de la Secretaría de Estado de Comercio, dependiente del Ministerio de Economía. Cifras que sitúan al país por encima de EE UU, entre otros, en este capítulo.

Una mercancía que fue a parar íntegramente a manos privadas. "Y así un año, y otro, y otro... el caso de Ghana no es algo nuevo. Es una realidad inquietante, que se acrecienta al pensar que va a manos privadas", resume Jesús A. Núñez Villaverde, codirector del Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria (Iecah).

Oscurantismo

Una inquietud –sostienen las organizaciones– que debería obligar al Gobierno a dar más explicaciones. "Hay zonas oscuras, opacas, en la ley", explica Pere Ortega, investigador en temas de desarme del Centre d'Estudis per a la Pau, que critica que no se especifique "quién es el comprador, ni el fabricante que exporta". "Prevalecen los intereses comerciales frente a cualquier otro. ¿Se regula el comercio de plátanos pero no el de armas?", se pregunta.

Según el Gobierno, los cartuchos que España vende a Ghana se usan para cazar pájaros, patos conejos y venados El Gobierno no tiene dudas: "Los mecanismos de control de estas operaciones de exportación son extremadamente rigurosos, y se analizan caso por caso", explican desde el Ministerio de Economía. Recuerdan que existen mecanismos para evitar que se produzca una reexportación o un uso no deseados. Además —sostiene el Gobierno— estos cartuchos se utilizan fundamentalmente para la "caza de pájaros, patos, conejos y venados", y hay otro mercado de cartuchos de fogueo para festivales culturales.

Desde el Ministerio de Economía concluyen que con todos los mecanismos de control que existen es muy difícil que en Ghana los cartuchos de caza se distribuyan de manera incontrolada.

Pero las explicaciones no acaban de calar entre las organizaciones. "Los argumentos no son fácilmente sostenibles, es casi una cuestión de fe. Hasta la fecha, no se ha hecho realmente una labor de seguimiento del material", explica Núñez Villaverde. Desde el Centre d' Estudis per a la Pau, Font asegura que Ghana es "por excelencia" el país que más armamento corto importa", algo "anual y permanente", que sitúa al país en una posición "muy sospechosa".