Bank of America
La sede de Bank of America en Nueva York. WIKIPEDIA

La Fiscalía federal de Nueva York presentó este miércoles una demanda contra el segundo mayor banco de EE UU por activos, Bank of America, al que acusa de haber "defraudado" a las entidades hipotecarias paraestatales Fannie Mae y Freddie Mac y reclama 1.000 millones de dólares (775 millones de euros).

Según la querella, la hipotecaria Countrywide, que fue adquirida por Bank of America en 2008, y más tarde la propia entidad bancaria, procesó durante al menos dos años préstamos hipotecarios sin someterlos a los análisis de calidad necesarios y después se los vendió a Fannie Mae y Freddie Mac.

Esos "miles de préstamos hipotecarios defectuosos y fraudulentos" generaron impagos que originaron unas pérdidas de unos 1.000 millones de dólares a esas instituciones tuteladas por el Gobierno estadounidense e "innumerables" ejecuciones hipotecarias, añade la acusación en un comunicado.

Bank of America cometió una conducta ilegal "espectacularmente descarada en su alcance""Por sexta vez en menos de un año y medio, esta Fiscalía ha tenido que demandar a un gran banco estadounidense por las irresponsables prácticas hipotecarias que propiciaron la crisis financiera", dijo hoy al anunciar esta demanda el fiscal federal Preet Bharara.

A su juicio, Countrywide, y después Bank of America, cometió una conducta ilegal "espectacularmente descarada en su alcance" al vender "productos tóxicos a empresas tuteladas por el Gobierno como si fueran préstamos hipotecarios saludables".

"Sin controles de calidad"

La acusación asegura que en 2007 Countrywide instauró un nuevo procedimiento para la autorización de préstamos hipotecarios llamado Hustle, que buscaba agilizar el proceso y aumentar el volumen de préstamos, para lo cual eliminó "controles de calidad necesarios" como la figura de los aseguradores, que sustituyó con personal "inexperto".

Además, esos nuevos "procesadores de hipotecas" eran premiados económicamente en base al volumen de préstamos que autorizaban, "poniendo el volumen por encima de la calidad", en tanto que se eliminaron las penalizaciones por otorgar préstamos de mala calidad, siempre según la Fiscalía.

Hacia febrero de 2008, los análisis de calidad a los que fue sometido el banco mostraron una tasa de préstamos defectuosos del 37 %, muy por encima de los estándares de la industria de entre el 4 y el 5 %, añade el escrito.

"En lugar de notificar a Fannie Mae y Freddie Mac de que habían estado comprando elevados volúmenes de préstamos fraudulentos y defectuosos que no se ajustaban a sus requerimientos, Countrywide ocultó sus tasas defectuosas y mantuvo el procedimiento 'Hustle'", asegura la querella, que afirma que esas prácticas fueron heredadas por Bank of America, que las mantuvo hasta 2009.