El Comité de Empresa de la fábrica de pañales marca Huggies en Calatayud, de la compañía estadounidense de productos de consumo, Kimberly Clark, confía en que la planta bilbilitana se venda y se mantenga el empleo de sus 230 trabajadores.

En declaraciones a Europa Press, el presidente del Comité, Antonio Sánchez, ha relatado que la compañía ha anunciado a los empleados este miércoles que la planta "se ha puesto a la venta" y que su intención es que quien la compre lo haga "en las mejores condiciones para los trabajadores".

Así, Antonio Sánchez ha insistido en que la intención es "mantener los puestos de trabajo" porque la compañía incluye a los empleados en la venta, dado que las razones de la misma son "estratégicas". No obstante, ha afirmado que, de momento, los trabajadores "no sabemos nada más".

La técnico de UGT en Calatayud, Teresa Monje, ha explicado que la compañía ha anunciado una serie de cambios estratégicos en su negocio en Europa, donde ha decidido retirarse del mercado de pañales para centrar sus recursos e inversiones en aquellos productos y mercados con mayor potencial, lo que supondrá la venta de su planta de Calatayud, dedicada a la fabricación de pañales.

La compañía ha informado en la presentación de sus resultados del tercer trimestre de su decisión de cerrar o vender cinco fábricas en Europa, entre ellas la de Calatayud, y transferir parte de la producción a otras instalaciones para mejorar la rentabilidad global. Como consecuencia de estas medidas, la empresa suprimirá entre 1.300 y 1.500 puestos de trabajo.

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