Los hospitales leridanos Arnau de Vilanova y Santa Maria han puesto en marcha medidas consensuadas para mejorar la seguridad de sus instalaciones, después de haber detectado algunos robos de bolsos, pantallas de ordenador e incluso alguna televisión.

La Conselleria de Salud de la Generalitat ha explicado este martes que ambos centros han redefinido las tareas de vigilancia en función de las últimas incidencias y priorizando el control de las unidades de hospitalización.

Las medidas, que se están introduciendo de forma progresiva, consisten en poner cerraduras a los armarios de las habitaciones, limitar a una las puertas de acceso a los centros en horario nocturno e incrementar el número de cámaras de vigilancia y alarmas en puntos estratégicos.

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