La Fiscalía mantiene su petición de veinte años de prisión para la acusada de ahogar a su hijo en la bañera e introducir su cadáver en una maleta para posteriormente dejarla abandonada en una zona de Menorca, Mónica Juanatey, quien manifestó ante el jurado popular encargado de juzgarle que no recuerda cómo falleció el niño, si bien se considera responsable de los hechos puesto que "no había nadie más" en la vivienda y consideró improbable que éstos sucedieran de manera accidental.

El fiscal Eduardo Norro ha hecho públicas sus conclusiones sobre los hechos, y ha modificado parte de su escrito de calificación al añadir que, una vez que César se encontraba dentro de la bañera, la inculpada le ahogó de forma "súbita e inesperada" con la intención de acabar con su vida, lo que evitó "toda posibilidad de defensa de la víctima".

En su comparecencia durante el juicio, en cuyo transcurso rompió a llorar en varias ocasiones al narrar la jornada en la que murió su hijo -a mediados de 2008-, la inculpada insistió varias veces "no saber si maté a mi hijo". "Sinceramente no lo sé, como tampoco qué fue lo que ocurrió", puso de manifiesto Juanatey, a quien la Fiscalía acusa de un delito de asesinato por alevosía.

Tal y como relató, no tenía ningún motivo para hacerle desaparecer como tampoco había pensado nunca en esa posibilidad, aunque sí recordó que, tras su fallecimiento, estuvo "un buen rato con él, unas dos o tres horas, llorando", para después meterle en la maleta "con las cosas que siempre llevaba consigo". Un maletín de viaje de color rojo que, cuando le fue exhibido, reconoció al instante mientras sollozaba.