Abddulaziz al Sheij dejó claro que obligar a alguien a casarse o prohibir que contraiga matrimonio con la persona deseada es contrario al Islam y "desobedece a Dios y a su profeta (Mahoma)".

Arabia Saudí aplica una estricta interpretación de la ley islámica, o "Sharia", que impone varias restricciones a las mujeres como la prohibición de conducir o viajar sin un permiso escrito de un miembro varón de su familia.