El parque periurbano de los Bermejales carece de papeleras y fuentes; los columpios son un peligro para los niños; el estado de los servicios es «lamentable»; el terreno es en algunas partes «intransitable, fangoso y carece de vigilancia 24 horas». Éstas son las quejas de Concepción Rivas, presidenta de la asociación vecinal Bermejales 2000, quien reclama que no se haya contado con los vecinos para la apertura del recinto. Además, recuerda al alcalde otras necesidades del barrio: instituto, centro cívico, comisaría, biblioteca, estafeta de correos y mercado.