El menor, Erick Guevara Pasos, se bañaba junto a unos amigos en el río, a unos 170 kilómetros al noroeste de San José, en el municipio de Cañas, donde la gente acostumbra a nadar en las corrientes fluviales.

Varios testigos han explicado que
el saurio mordió al niño en el cuello y le dio varias vueltas antes de desaparecer con su presa bajo el agua. El río Bebedero, situado en la provincia norteña de Guanacaste, es un afluente del río Tempisque, uno de los más extensos de Costa Rica y caracterizado por la abundancia de cocodrilos en sus aguas, por lo que es conocido el riesgo de nadar en ellas.

Aunque los vecinos han intentado atrapar al saurio o encontrar el cuerpo del niño colocando redes en el río, de momento no han obtenido resultados.