La Unión Europea retrasa el supervisor bancario único hasta más allá de enero de 2013

  • Significa que se aplaza también la recapitalización directa de los bancos españoles.
  • La UE retrasa su entrada en vigor y no aclara si tendrá carácter retroactivo.
  • En su propuesta original, la Comisión preveía que el BCE supervisara ya el 1 de enero a los bancos españoles que hubieran recibido ayudas europeas.
  • Alemania está centrada en aumentar a medio plazo la integración de la eurozona y para Francia la prioridad es aplicar ya y sin cambios los acuerdos de junio.
  • España no ve urgente un rescate y dice que no se ha debatido en la Cumbre.
La canciller alemana Angela Merkel (i) conversa con el presidente francés François Hollande.
La canciller alemana Angela Merkel (i) conversa con el presidente francés François Hollande.
EFE

Los líderes europeos han acordado retrasar más allá del 1 de enero de 2013—fecha que se había pactado en la anterior cumbre de junio— la supervisión de la banca a cargo del Banco Central Europeo (BCE), tal y como reclamaban Alemania y sus aliados, dejando abierto el calendario y la fecha para la recapitalización directa de la banca.

Ello significa que se aplaza también la recapitalización directa de los bancos españoles,a cargo del fondo de rescate, que está supeditada a la creación de este supervisor único. Además los líderes no aclaran si esta recapitalización tendrá carácter retroactivo.

El acuerdo es resultado de un compromiso entre los países que presionaban a favor de una rápida puesta en marcha del supervisor bancario único, como Francia, Italia y España, y los que querían retrasar el calendario, liderados claramente por Alemania. Las negociaciones han seguido la estrategia de "una de cal y otra de arena", que permitió a todos los jefes de Estado y de Gobierno celebrar el acuerdo como un éxito.

La canciller alemana, Angela Merkel, que había defendido durante toda la jornada que había que avanzar con rapidez pero también con mucho rigor en la creación del supervisor bancario único, justificó el acuerdo  por el deseo de los líderes de no querer "decepcionar a los mercados" al dar siempre "calendarios demasiado cortoplacistas".

"La calidad prima sobre la rapidez, aunque sí queremos avanzar con celeridad. Eso significa que el supervisor bancario único no podrá empezar su trabajo práctico a partir del 1 de enero de 2013 en términos prácticos", afirmó. "Nuestro objetivo es tener un supervisor bancario que merezca su nombre, porque queremos crear algo mejor de lo que ya tenemos", señaló.

Merkel reiteró que desarrollar su capacidad operativa llevará más de solamente un par de meses, tal y como afirmó recientemente el presidente de la institución monetaria, Mario Draghi al indicar que el mecanismo necesitará un año para adaptar sus estructuras y ser capaz de asumir la tarea de supervisar los bancos de la eurozona, lo que ampliaría la fecha hasta 2014.

Determinar en qué momento se puede considerar "efectivo" el supervisor es clave, porque será a partir de este momento cuando se permitirá la recapitalización directa de entidades financieras para romper el círculo vicioso entre la banca y la deuda soberana.

La banca española

Los jefes de Estado y de Gobierno de la UE han puesto en duda que España pueda beneficiarse de la recapitalización directa para la banca, lo que le permitiría no computar la ayuda europea como deuda, al no aclarar si tendrá carácter retroactivo.

El presidente del Eurogrupo, Jean Claude Juncker, ha dicho que durante la reunión no se ha hablado de la recapitalización directa de la banca española. "Ni siquiera lo hemos mencionado. Es una cuestión importante para España, es una cuestión importante para la eurozona y es una cuestión importante para mí y tomaremos una decisión en las próximas semanas", ha explicado.

"Para España se encontró otro procedimiento", ha señalado por su parte el presidente francés, François Hollande, al ser preguntado por si España podrá beneficiarse de la recapitalización directa. "Para España la cuestión debe plantearse de forma diferente, no para el sector bancario sino para el propio Estado", ha indicado, en relación a un posible rescate, sobre el que según ha dicho tampoco se ha hablado en el Consejo Europeo.

En su propuesta original, la Comisión preveía que el BCE supervisar ya el 1 de enero a los bancos españoles que hubieran recibido ayudas europeas, abriendo la puerta a su recapitalización directa.

El impacto de este retraso sobre el rescate bancario de España es incierto, ya que todavía debe discutirse a nivel técnico si la recapitalización directa tendrá o no carácter retroactivo. Si finalmente se decide que no —como sostienen Alemania, Finlandia y Holanda— el programa español podría quedar fuera porque está previsto que concluya en junio de 2013.

Sin embargo, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, todavía ve posible que el rescate bancario no compute como deuda. "Puede llegar (la recapitalización directa) en cuanto se ponga en marcha el proceso de supervisión bancaria y lo apruebe el Eurogrupo", ha explicado Rajoy, que no ha podido aclarar más el calendario de la recapitalización directa. "No lo sé", ha admitido

Rescate a España

Mientras, el Gobierno español considera que no hay urgencia alguna en pedir ayuda financiera a la UE y recalca que ni se ha mencionado el tema en el Consejo Europeo, que ha comenzado en Bruselas y en el que ha abanderado la petición de que se cumplan acuerdos de junio como la unión bancaria. El jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, ha hecho esa defensa del cumplimiento de lo pactado ante sus colegas europeos por considerar, como señaló este miércoles en Bucarest ante el Congreso del Partido Popular Europeo, que sería una señal de confianza.

Aunque la posible solicitud de ayuda española no figura en la agenda del Consejo Europeo, Hollande confió en que los detalles del mecanismo de asistencia diseñado para Españapuedan aclararse en el marco del encuentro. Para París, ahora mismo se dan "todas las condiciones para salir de la crisis" y arreglar los "problemas" de la zona euro, primero abordando la unión bancaria y "pronto" los casos de "España y Grecia".

Asimismo, han insistido en que antes de adoptar una decisión, el Gobierno espera conocer todos los pormenores del instrumento previsto por el Banco Central Europeo (BCE) para la compra de bonos.

Alemania y Francia, dos visiones distintas

La cumbre de los líderes de la Unión Europea (UE) arrancó marcada por las diferencias entre Alemania —centrada en aumentar a medio plazo la integración de la eurozona— y Francia, para quien la prioridad es aplicar ya y sin cambios los acuerdos sobre la unión bancaria cerrados en junio.

El presidente de Francia, François Hollande, llegó a la cita con un mensaje claro para la canciller de Alemania, Angela Merkel, con quien mantuvo un encuentro bilateral antes de reunirse con el resto de jefes de Estado y de Gobierno. "Voy a decirle que debemos aplicar las decisiones que tomamos juntos el pasado 29 de junio, que eran buenas decisiones", explicó Hollande a la prensa.

Hollande se refería, principalmente, al compromiso de los países de la zona euro para poner en marcha antes de fin de año la supervisión bancaria, que abrirá la puerta a la recapitalización directa de los bancos en problemas y que debería aliviar la carga de países como España o Irlanda. París apoya a Madrid y a otros socios y quiere que se respete el plazo fijado en junio, mientras que países como Alemania, Finlandia y Holanda no ven factible el calendario.

El presidente francés, en una acusación poco habitual en la escena europea, atribuyó al "calendario electoral" la reticencia de Merkel a cerrar el asunto cuanto antes, recordando que Alemania celebra elecciones en septiembre de 2013.

La canciller alemana, a su llegada, dijo querer avanzar "con rapidez pero con mucha precisión" en la creación del supervisor bancario único, tarea que asumirá el Banco Central Europeo (BCE), y aseguró que se dejará a los titulares de Finanzas la discusión sobre los detalles de la iniciativa. Los ministros serán, por tanto, quienes deban aclarar si el uso del fondo de rescate para apoyar a los bancos debe limitarse a nuevos rescates, como quieren Berlín y otros países del norte, o si cubrirá también los "activos heredados", tal y como pretenden España, Italia o Irlanda.

Mientras tanto, el Ejecutivo alemán insiste en su idea de seguir impulsando la integración fiscal del euro y defiende la propuesta de crear un "supercomisario" europeo con capacidad para revisar los presupuestos nacionales e incluso vetarlos y devolverlos al parlamento correspondiente. París, sin embargo, dejó claro este jueves que con varias normas en esa misma línea todavía en fase de ratificación cree que no es el momento de ese debate.

El choque franco-alemán quedó escenificado en una acalorada discusión que mantuvieron ante las cámaras Merkel y Hollande mientras se dirigían juntos a la sala en la que les esperaban el resto de líderes para comenzar la cumbre. El jefe del Elíseo tuvo también contactos bilaterales con el primer ministro italiano, Mario Monti, y con el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, cuyos países -aunque mucho menos que durante el verano- siguen teniendo que hacer frente a duras condiciones para financiarse en los mercados.

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