El juicio contra el cantante estadounidense Michael Jackson por el supuesto abuso sexual de un menor comenzó hoy una nueva semana de testimonios, tan escandalosos como dudosos, contra el artista.

El jurado tuvo hoy la oportunidad de escuchar el testimonio de la madre del menor que en 1993 acusó al cantante de abusos sexuales. La mujer habló de los viajes y regalos que recibió del cantante durante varios meses a lo largo de 1993, el mismo año en el que accedió a que su hijo durmiera con el artista.

En aquella ocasión, el menor y su familia nunca presentaron una denuncia oficial tras lograr un acuerdo económico con Jackson fuera de los tribunales, supuestamente por más de 20 millones de dólares. Según la madre, Jackson protagonizó varios ataques de histeria cuando no podía compartir el dormitorio de su hijo y de manera insistente le preguntaba: "¿Es que no confías en mí?"

 Después de estos ataques y una vez que había accedido a las peticiones de Jackson, la madre recibió lujosos regalos como un brazalete de oro de Cartier o días de compras con la tarjeta de crédito del cantante.

Separada de su hijo
Durante el interrogatorio no hubo preguntas sobre los supuestos abusos sexuales de Jackson al menor. La madre está separada de su hijo desde mediados de la década de 1990, cuando el padre del menor recuperó la custodia del joven y reprochó a su ex esposa que hubiera permitido su relación con el "súper astro del pop".

El menor, que en la actualidad tiene 25 años, se encuentra fuera de Estados Unidos y no piensa participar en el juicio contra el cantante, declaró a la televisión NBC un tío de la supuesta víctima.

El testimonio de la madre del menor forma parte de una lista de nueve testigos que el juez Rodney Melville autorizó a la acusación, y con la que los fiscales quieren demostrar que el acusado cuenta con un historial de abuso de menores. Jackson, de 46 años, está acusado de cuatro cargos de haber abusado sexualmente en 2003 de un menor de trece años.

El joven no está relacionado de manera directa con los cinco supuestos casos de abusos sexuales contra menores en los que el juicio se centra esta semana. Según los testimonios, estos últimos supuestamente tuvieron lugar hace algo más de una década y ninguna de las supuestas víctimas llevó el caso a los tribunales.

Se trata de una fase del juicio que ha aportado las declaraciones más escandalosas y ha descrito al intérprete de "Bad" en situaciones comprometidas, ya sea en la ducha con un menor, acariciando la entrepierna de otro o practicando el sexo oral en la piscina. También es un momento clave para la defensa del artista, que ha buscado socavar uno por uno la credibilidad de todos estos testigos, a los que ha presentado como "mercenarios" dispuestos a todo con tal de obtener dinero.

A lo largo de esta semana está pendiente el testimonio contra Jackson de Christopher Carter, ex jefe de seguridad del rancho "Neverland" del cantante. Su llegada al tribunal de Santa María (California) será otro momento teatral, dado que el testigo está escoltado por la policía tras su reciente detención por atraco a mano armada y secuestro.

En otro golpe a la acusación, el testimonio de Bob Jones, un ex publicista de Jackson, resultó contrario a lo que la fiscalía esperaba de él. Según la acusación, Jones había visto a Jackson lamer la cabeza a un menor en un viaje de avión en la década de 1990, un comportamiento similar al que supuestamente mantuvo el cantante con el joven en el centro de la actual denuncia por pederastia. Sin embargo, cuando se le preguntó a Jones en el tribunal si había presenciado este acto, el ex publicista respondió con un claro "no".