Un centenar de hombres subsaharianos logró entrar este martes en España después de saltar la valla fronteriza que separa Marruecos de Melilla. La Delegación del Gobierno en la ciudad autónoma no ha confirmado oficialmente el número de detenciones tras el que ha sido, según las organizaciones sociales que trabajan en la zona, una de las mayores entradas en el perímetro fronterizo desde las grandes oleadas de 2005.

La entrada se produjo alrededor de las 15.00 horas en la zona del Río del Oro, entre los pasos fronterizos Farhana y Marouari. Según testigos presenciales, un grupo de unas 250 personas se encaramó a la defensa exterior. Un centenar de ellos logró superar los dos vallados interiores y entró en España al grito de "¡Libertad, libertad!".

Un grupo tomó la carretera de circunvalación en dirección al paso de Farhana e intentó llegar al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), situado a pocos metros del vallado y junto a un campo de golf. Allí, la Guardia Civil repelió la llegada golpeando a los subsaharianos con sus porras

Nueve hombres consiguieron llegar hasta la verja de entrada y agarrarse a ella por miedo a ser devueltos inmediatamente a Marruecos, como ha ocurrido en ocasiones precedentes. Uno de los inmigrantes aseguró que eran ciudadanos de Chad.

Otro grupo se dispersó hacia el paso de Marouari, donde las patrulleras de la Guardia Civil atraparon a otra veintena que trataba de escapar por los terraplenes de la zona junto al río.

La Guardia Civil informó de que varios agentes sufrieron arañazos y contusiones leves en el momento de las detenciones. Dos de los que custodiaban el CETI afirmaron a 20minutos.es que los subsaharianos habían llegado a la zona "gritando, pegando palos y lanzando piedras". En la zona del salto no se encontraron evidencias de ello. Cuatro de los inmigrantes fueron atendidos por golpes de mayor consideración.

Carreras en la ciudad

Hasta el interior de la ciudad llegaron corriendo sin rumbo al menos 30 personas. Su huida alertó a los vecinos, que llamaron a las fuerzas de seguridad y a las ONG.

Pasadas las cuatro de la tarde, este grupo fue rodeado y llevado a pie hasta la Comandancia de la Guardia Civil por los agentes de la Benemérita y los antidisturbios de la Policía Nacional. En las dependencias del Instituto Armado comenzaron a tramitarse las diligencias previas a su expulsión. Antes, ingresarán en el CETI, cuya capacidad se encuentra desbordada.

Según los últimos datos facilitados por la Delegación de Gobierno, que dirige Abdelmalik El Barkani, en el centro hay 750 internos, cuando su capacidad real alcanza las 470 personas.

La carretera que circunvala Melilla quedó cortada desde el momento del asalto hasta pasadas las cinco de la tarde. A esa hora, operarios de la ciudad comenzaban a reparar uno de los tramos de la parte superior de la valla, que se vino abajo tras el salto multitudinario.

El Barkani, que a la hora del asalto estaba invitado a participar en un encuentro formativo con periodistas españoles y africanos, se reunió de urgencia con su gabinete para coordinar la acción policial y dar parte al Ministerio del Interior. Los representantes de la Consejería de Bienestar Social, de quien dependen el CETI y los centros de menores, tampoco acudieron al encuentro con la prensa.

Otro intento por la noche

Un grupo de unos 50 inmigrantes protagonizó otro intento de entrada a Melilla a través de la valla fronteriza a las 23:00 horas en la zona de Barrio Chino, aunque en esta ocasión fueron repelidos por la policía marroquí.

El Gobierno prevé en los próximos días más "invasiones" de inmigrantes hacia MelillaLas fuerzas de seguridad se encuentran en "máxima alerta" ante la posibilidad de nuevos saltos, mientras que un helicóptero de la Guardia Civil sobrevuela el perímetro. Según explicaron fuentes de la Delegación a 20minutos.es, las autorizaciones expedidas por la Delegación para que los medios de comunicación visitasen los cuatro pasos fronterizos y el perímetro de la valla este miércoles han sido revocadas.

La orden se debe a "cuestiones de seguridad", según un portavoz oficial, ya que los intentos de entrar en España suelen repetirse en días consecutivos. La Delegación, aseguraron fuentes policiales, también quiere evitar que los medios de comunicación capten en directo la llegada de los inmigrantes.

Este lunes, 20 inmigrantes ya habían conseguido cruzar irregularmente la frontera aprovechando el Río del Oro. Los saltos suelen ser frecuentes en esta zona, ya que el terreno tiene una depresión y cañaverales que facilitan el acceso al vallado. La Delegación del Gobierno calificó la entrada de este martes como "una invasión en toda regla".

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