Rodovan Karadzic
El exlíder serbiobosnio Rodovan Karadzic en el Tribunal de La Haya. GTres

El Tribunal Penal Internacional para la Antigua Yugoslavia (TPIY) encara este martes la defensa del exlíder serbobosnio Radovan Karadzic, acusado por presuntos crímenes de guerra, así como el inicio del juicio al exgeneral serbocroata Goran Hadzic.

El juicio contra Karadzic, que se inició en marzo de 2010, se reanuda así, tras los numerosos retrasos porque el acusado ha aducido desde fallos de la fiscalía a la hora de publicar documentos y ha asegurado que no ha tenido suficiente tiempo para preparar su defensa.

En esta primera sesión tras haberse retomado el juicio, Karazdic se ha definido como una persona "blanda y tolerante". "Tengo una gran capacidad para comprender a los demás", ha dicho el exlíder serbobosnio.

Yo nunca permití el más mínimo crimen, y menos crímenes en masa "En vez de ser acusado debería ser recompensado por todas las cosas buenas que he hecho", ha dicho Karazdic frente al tribunal, tal y como recoge The Telegraph. "Hice todo lo humanamente posible por evitar la guerra. Logré reducir el sufrimiento de todos los civiles. Proclamé de forma unilateral multitud de ceses de fuego y contención militar y detuve a nuestro ejército muchas veces cuando estaban cerca de la victoria", asegura.

"Es una equivocación pensar que los serbios empezaron la guerra en Bosnia (...) el inicio de la guerra no tiene nada que ver conmigo", afirmó ante los jueces. "Yo nunca permití el más mínimo crimen, y menos crímenes en masa", mantuvo en su alegato, antes de afirmar que "nadie podía pensar que pudiera ocurrir un genocidio de personas a las que considerábamos iguales".

Karadzic se mostró confiado en su defensa aduciendo que "la verdad está de nuestro lado".

Se defiende a sí mismo aunque cuenta con un equipo de asesores legales, prevé llamar a un total de 600 testigos, y contará con un total de 300 horas para desarrollar su defensa, después de que los jueces le negasen el doble de tiempo que solicitaba para ese fin. Los magistrados negaron recientemente su petición para que fuese el TPIY quien financiase en su totalidad al equipo de asesores legales que ha contratado y a cuyo pago Karadzic tendrá que contribuir parcialmente.

No supo del genocidio de Srebrenica hasta llegar al TPIY

El exlíder serbobosnio Radovan Karadzic dijo en el Tribunal que no supo hasta llegar a La Haya del genocidio de Srebrenica, donde en 1995 perecieron a manos de una ofensiva serbobosnia cerca de 8.000 musulmanes varones. "Nunca había oído hablar de lo ocurrido hasta que llegué aquí", mantuvo en el alegato de su defensa Karadzic, quien añadió que "no había indicios de que hubiera habido civiles asesinados" en ese enclave de Naciones Unidas, que en 1995 estaba protegido por "cascos azules" holandeses.

El acusado aseguró que jamás recibió información alguna "ni de un simple abuso ni de un simple crimen en Srebrenica".

Nunca había oído hablar de lo ocurrido hasta que llegué aquí Karadzic está acusado del genocidio en 1995 de casi 8.000 musulmanes varones en la localidad de Srebrenica. El presunto criminal de guerra admitió que "dio una orden para actuar en Srebrenica", pero especificó que se trataba de una "operación militar para crear un corredor" que separara las localidades de Srebrenica y Cepa y así poder transportar equipos militares.

Karadzic indicó que "frenó muchas veces" al ejército serbobosnio y que cuando dio su aprobación para entrar en Srebrenica, el fin era "proteger a civiles y musulmanes". "Por qué querríamos expulsar a alguien (en referencia a la población musulmana) cuando le estamos ofreciendo una policía propia", se preguntó retóricamente ante los jueces, antes de asegurar que los serbobosnios "confiaban en una solución".

Calificando en todo momento su actuación de "pacifista", Karadzic expuso a los jueces que se encontraba "en una situación imposible", en la que exponía a su "propia población" al hacer concesiones a los musulmanes.

El exlíder serbobosnio, de 67 años, que se declaró inocente de los cargos en su contra, está acusado de diez cargos de crímenes de guerra y lesa humanidad presuntamente cometidos durante la guerra civil que asoló el país balcánico entre 1992 y 1995. Se le ha señalado como el responsable de las mayores atrocidades que se han llevado a cabo en Europa desde la II Guerra Mundial.