Quitando lo caras que son las clases, lo que varía un examinador de otro y el dinero que al final nos sacan, mi queja ya no es que te obliguen a dar un número de clases cada vez que suspendes, sino el tiempo que es obligatorio esperar para poder examinarte otra vez.

Por ejemplo, si suspendes la segunda vez, tienes que esperar más de 20 días hasta el siguiente examen. ¿No sería más apropiado que, aunque te obligasen a dar un número de clases, el tiempo fuera el mínimo posible para no perder la práctica que has adquirido?

Cada vez que tienes que renovar papeles, debes abonar otra vez el importe de la matrícula a la autoescuela, las tasas a Tráfico, las clases (que no son nada baratas) y la del examen. Señores de la D.G.T., que no somos millonarios, que estamos intentando sacarnos un carné profesional para poder encontrar un trabajo o mejorar el que ya tenemos.