Kim Jong-Il y soldados norcoreanos, Corea del Norte
El líder norcoreano, Kim Jong Il, junto a soldados del Ejército de Pueblo Coreano.(AP Photo) Korea Central News Agency via Korea News Service / AP Photo

Corea del Norte considerará una declaración de guerra la imposición de "sanciones a gran escala", que incluyan un "embargo total", por la prueba nuclear realizada el lunes, dijo hoy un representante norcoreano citado por la agencia Yonhap.

El régimen de Pyongyang afirmó que ese ensayo nuclear es la respuesta a la presión de Estados Unidos, pero subrayó la voluntad de Corea del Norte de volver al diálogo si Washington modifica su política de "hostilidad" hacia el régimen comunista.

Consideraremos una declaración de guerra la imposición de sanciones a gran escala

"Consideraremos una declaración de guerra la imposición de sanciones a gran escala", que incluyan un "embargo total", contra Corea del Norte, indicó el citado funcionario, el mismo que ayer reclamó en nombre de Pyongyang conversaciones directas con EEUU para evitar un conflicto nuclear.

El lunes pasado, Corea del Norte realizó una prueba nuclear subterránea que ha puesto en alerta al este de Asia y que llevó hoy al Ejército surcoreano a reclamar la necesidad de mejorar su capacidad de defensa ante un posible conflicto atómico.

En sus declaraciones a Yonhap, realizadas en Pekín, el representante de Corea del Norte explicó que el ensayo nuclear del lunes "se llevó a cabo de acuerdo con el derecho internacional", por lo que no tiene sentido imponer sanciones contra su país.

La respuesta norcoreana será tanto más contundente, cuanto más fuertes sean las presiones

El funcionario dijo que Corea del Norte entiende como un "embargo total" las sanciones a gran escala, incluido el bloqueo marítimo, y subrayó que la respuesta norcoreana será "tanto más contundente, cuanto más fuertes sean las presiones".

Añadió que la realización de una segunda prueba nuclear será "una decisión política y diplomática" y que estos ensayos pretenden elevar "el poder disuasorio" para defender su soberanía ante la "hostilidad y amenazas" de EEUU.

No obstante, agregó, Corea del Norte está dispuesta a renunciar a su arsenal nuclear, siempre y cuando EEUU abandone esa hostilidad.

En caso contrario, perdurarán "la tensión y los enfrentamientos", añadió.

Si Washington no manifiesta la voluntad de mejorar las relaciones con el régimen norcoreano, entonces "serán en vano" todas las negociaciones, incluida la reunión entre las dos Coreas, EEUU, Japón, China y Rusia para solucionar la crisis nuclear.

Estas conversaciones a seis bandas se encuentran estancadas desde el mes de noviembre de 2005 por el boicot de Corea del Norte.

El representante norcoreano explicó que Corea del Norte exige una "solución completa" de problema, pero que EEUU respondió a la buena voluntad norcoreana con sanciones unilaterales sobre una serie de firmas financieras acusadas de blanqueo de dinero para la compra de componentes de armas de destrucción masiva.

Según el diplomático, si alguna entidad financiera ha cometido alguna ilegalidad específica, entonces EEUU deberá presentar las evidencias y solucionar el problema de acuerdo con la ley establecida.

El funcionario reiteró que Pyongyang demanda "una acción simultánea", es decir, que EEUU abandone a la vez su política hostil al tiempo que Corea del Norte deja su programa nuclear.

En ningún caso, añadió, Corea del Norte renunciará previamente a su programa nuclear, tal y como pide EEUU.

Subrayó que si EEUU no modifica "de forma radical" su estrategia en el nordeste de Asia, el enfrentamiento no concluirá.