Jamón y tomate
Jamón y tomate, una mezcla clásica de nuestra cocina. FLICKR/José Antonio Galiano

La toxoplasmosis es una enfermedad infecciosa ocasionada por un parásito que puede causar infecciones leves pero también mortales que afectan al feto. Es lo que se llama toxoplasmosis congénita.

Por eso las embarazadas que aún no han pasado por esa enfermedad, que cursa sin síntomas, deben extremar la higiene  y también la alimentación, evitando comer carne cruda o poco cocinada. Esto último afectaba al jamón ibérico.

Hay que pensar no solo en la embarazada sino en su entorno familiarSin embargo, un estudio llevado a cabo en Andalucía acaba de concluir que las embarazadas sí pueden comer jamón ibérico porque debido a su proceso de curación no tiene riesgo de toxoplasmosis.

Son las primeras conclusiones de un estudio elaborado por el Centro Tecnológico Andaluz del Sector Cárnico (Teica), participado por la Consejería de Innovación de la Junta de Andalucía.
   
El grupo social que abarca este estudio es muy amplio ya que supone una extensa cota de sociedad. Según el gerente de Teica, Juan Carlos Racero, "no hay que pensar solo en la mujer embarazada sino en su entorno familiar más cercano, ya que cuando se da esta situación nadie de la familia consume jamón".

El centro ha firmado un acuerdo marco de colaboración científica y técnica con la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) en relación a los resultados que viene obteniendo con el estudio sobre toxoplasma en jamón curado y su posible consumo por las mujeres embarazadas.

Racero califica de "muy importante" la firma de este acuerdo ya que "supondrá que los responsables médicos de toda España cuenten con un protocolo, avalado por un estudio científico, para informar a las mujeres embarazadas sobre el consumo de jamón".

Patrimonio de la Humanidad

Que el jamón ibérico sí pueda ser consumido por las embarazadas tal vez ayude a hacerlo universal. Eso buscan los responsables de Jabugo (Huelva), una de las cunas de este producto, que han decidido oficializar el reconocimiento a este producto de calidad reconocida internacionalmente y solicitar que sea considerado por la Unesco Patrimonio Gastronómico de la Humanidad.

Esta iniciativa llega en un momento crucial para el cerdo ibérico en España, cuando el Gobierno trabaja en la modificación de su Norma de Calidad, que ha abierto una serie de debates sobre qué producto ha de ser amparado y la necesidad de dar garantías al consumidor sobre el género que adquiere y consume.