El gobernador del Banco de España, Luis María Linde.
El gobernador del Banco de España, Luis María Linde, a su llegada a la comisión correspondiente del Congreso para explicar los Presupuestos del próximo ejercicio. EFE

El gobernador del Banco de España, Luis María Linde, cree que el PIB podría caer entre el 1% y el 1,5% en 2013 y ve "ciertamente optimista" la previsión del 0,5% estimada en los Presupuestos Generales del Estado, al tiempo que alerta de riesgos de desviación en el déficit si se revalorizan las pensiones.

No obstante, añade que esta desviación del PIB supondría un aumento del déficit público en torno a 3 décimas, una cifra "manejable" y que daría tiempo al Gobierno para corregir y reaccionar.

Linde ha comparecido este jueves por primera vez en la Comisión de Presupuestos del Congreso y además ha asegurado que existen "riesgos" para el cumplimiento del déficit previsto del 6,3% del PIB para este año y "resulta fundamental mantener una proyección prudente de los ingresos públicos".

Además, el gobernador del Banco de España ha sido claro al alertar del impacto negativo que tendría sobre el déficit público, así como sobre la evolución del PIB una posible revalorización de las pensiones en 2012 de acuerdo a la inflación interanual de noviembre.

Advierte del riesgo de una desviación en el déficit si se revalorizan las pensiones Linde cree que el Ejecutivo debe pensar "muy seriamente" la decisión que ha de tomar, ya que es "grave y muy importante" y tendría consecuencias este año y los sucesivos.

Ha estimado que teniendo en cuenta que la tasa de inflación interanual está en el 3,5% y que la compensación podría situarse en torno al 2,5% supondría un incremento del gasto en pensiones de 3.000 millones de euros en 2012, "que se consolidaría en 2013 y ejercicios futuros".

"Hay una decisión que tomar en pensiones y hay que enfrentarla", ha recordado al Ejecutivo, tras abogar por continuar con la reforma del sistema de pensiones en el marco del Pacto de Toledo.

En este sentido, ve "buena noticia" la separación de las fuentes de financiación del sistema en 2013, y aboga por una definición más concreta del denominado "factor de sostenibilidad" que, en su opinión, debe resultar en un eje automático de los parámetros del sistema en el caso de que se detecten desequilibrios en el largo plazo.

Ha considerado que el sector exterior supondrá un "escaso dinamismo" en los ingresos y la mala evolución de los ingresos también lo achaca a la acentuación del ajuste inmobiliario.

El gobernador cree que si se avanza en las reformas, cuyos resultados, son todavía "incipientes", la economía podría crecer en 2014 y crear empleo neto.

Además, ha asegurado que la palabra "rescate, como tal" no se puede aplicar a la situación de España y sobre una posible petición de ayuda a Europa ha insistido en que la decisión no está tomada y que en caso de que se solicitara y el plan conllevara una condicionalidad, ésta sería "asumible".

Linde ha valorado la puesta en marcha por parte del BCE del programa de compra de deuda soberana y ha asegurado que las actuaciones de este organismo "difícilmente pueden ir más allá de mitigar los riesgos de accidentes graves".

"Riesgos de desviación a la baja"

Sobre los presupuestos para el próximo año, Linde considera que la previsión de recaudación por ingresos tributarios está sujeta a "riesgos de desviación a la baja" porque parte del supuesto de que se alcanzarán los objetivos de recaudación para 2012 y según los datos disponibles "estos ingresos podrían ser peor de lo esperado".

En cuanto a la partida de los gastos ha asegurado que es previsible que en 2013 los gastos en pensiones contributivas, prestaciones por desempleo e intereses de deuda pública "se incrementen de modo significativo".

El gobernador ha apoyado la reforma laboral acometida por el Gobierno y ha mostrado la urgencia de estabilizar la tasa de paro en el 25 % ante el "dramático" desempleo.

Sobre la reforma financiera cree que "aún queda camino por recorrer" en el saneamiento y reestructuración del sector, a pesar de "las pruebas de esfuerzo" a las que se ha sometido y que en su opinión, "no tiene precedentes, ni por su profundidad y detalle, ni por la severidad de los presupuestos macroeconómicos aceptados".

Ha recordado que en diciembre, deberán estar aprobados los planes de reestructuración o resolución de las entidades nacionalizadas y que antes de noviembre, las entidades que no puedan afrontar su déficit de capital sin ayuda pública deberán presentar sus planes de recapitalización.