La sección octava de la Audiencia Provincial de Cádiz, en Jerez, ha condenado a diez años y medio de cárcel a Adrián S.F, homicida del crimen de Las Tablas que le costó la vida al joven Francisco C.B., de 23 años, al apuñalarle tras una discusión por una máquina trituradora de marihuana en la barriada rural jerezana.

En la sentencia, a la que ha tenido acceso Europa Press, el magistrado considera probado que el agresor "sabía lo que hacía" la noche del 15 de octubre de 2010 cuando el otro joven se dirigió a su domicilio para reclamarle la máquina de marihuana y en un momento dado, ante el "estado de furia" de la víctima, salió del domicilio familiar con un cuchillo y se lo clavó "de forma reiterada".

Asimismo, el magistrado ve probado también que el acusado salió de su casa "con una actitud agresiva", en el momento en el que la víctima hablaba con el padre de éste y dos amigos más que habían acudido a la zona para calmarle y pedirle que se marchara alertado por el propio agresor, que les avisó previamente por teléfono.

En ese momento, la víctima "lo vio venir de frente", hubo un "encontronazo" entre ambos y el joven, al que el jurado declaró culpable de un delito de homicidio, "aprovechó que llevaba en la mano un cuchillo carnicero" con punta y hoja de 15 centímetros de longitud para herir a Francisco C. B "metiéndolo y sacándolo en varias ocasiones a través de la misma herida en la región axilar izquierda".

Según consta en la sentencia, además de otras heridas "superficiales" en el brazo izquierdo y la espalda, el cuchillo penetró en la cavidad torácica "con cinco trayectos", algunos de los cuales afectaron al pulmón izquierdo y al corazón, "provocando la muerte" a Francisco C. B dos horas más tarde.

En el fallo, el juez mantiene que cuando el homicida realizó los hechos "sabía que utilizando el cuchillo en la forma que lo hacía, de forma reiterada y en la región axilar y en el costado izquierdo, era probable que le causara la muerte".

Tras lo ocurrido, según la sentencia, el autor de los hechos se dirigió "inmediatamente" hacia el interior de su vivienda y llamó a la Policía explicándole que "habría agredido con un cuchillo" a otra persona, identificándose y dándole las indicaciones para que fueran a por él, aunque en el juicio aseguró no recordarlo.

En el fallo, el juez ha tenido en cuenta las atenuantes de drogadicción y confesión, y le condena además a pagar una indemnización a los padres de la víctima de 180.000 euros.

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