El programa electoral del PNV plantea "ser cada de vez menos dependientes hasta alcanzar la independencia" y se propone "liderar la estrategia nacional vasca". En este sentido, afirma que, si el PNV gana las elecciones y logra dirigir el Gobierno vasco, el Ejecutivo creará una ponencia parlamentaria sobre el futuro del autogobierno vasco, que elaborará un texto articulado para su aprobación por la Cámara autonómica y posterior "refrendo popular" en 2015.

El documento, que ha sido presentado este jueves por el candidato a lehendakari del PNV, Iñigo Urkullu, destaca que es "el momento" de acceder a un nuevo estatus porque, si existe voluntad política, hay "vías e instrumentos jurídico-políticos para lograrlo". En su opinión, ello contribuiría a superar "el bloqueo al que el Estado ha sometido a la cuestión nacional vasca".

En este contexto, se marca como reto que el próximo Gobierno vasco constituya una ponencia parlamentaria sobre el futuro del autogobierno. La ponencia elaboraría un texto articulado que sería remitido para su aprobación por la Cámara autonómica y el resultado del proceso sería sometido "a refrendo popular" en 2015.

A la vez, a lo largo de la próxima legislatura, "como apoyo a los trabajos iniciados en dicho ámbito y bajo el auspicio de la Presidencia del Gobierno vasco", se desarrollarían unas jornadas internacionales y un proceso participativo "para poner en común propuestas e iniciativas vinculadas a un nuevo modelo constituyente pretendido".

El partido liderada por Urkullu plantea "un nuevo sistema de autogobierno" y reconoce que cualquier proyecto político compartido para el futuro de Euskadi "va a necesitar legitimación social". Por ello, subraya que los partidos políticos principalmente, y los agentes sociales, tendrán "el reto de alcanzar acuerdos y dar viabilidad al proyecto de futuro para Euskadi", aunque precisa que "la legitimidad llegará siempre de la voluntad expresa de la ciudadanía".

Según precisa, el sistema de autogobierno se asentará sobre un modelo propio de desarrollo socioeconómico, y se impulsará "la dimensión internacional de Euskadi".

La formación jeltzale pretende "un sistema de autogobierno que permita el desarrollo de una comunidad vasca con identidad propia, plural y abierta al mundo, que incluya también la institucionalización de las relaciones con Nafarroa e Iparralde, en la medida en que así lo demande la ciudadanía sobre la base del 'territorio euskara'".

El PNV explica que se trata del "territorio cultural compartido que ubica a la comunidad vasca en el mundo", de "la nueva eurorregión en la UE", que "sobrepase los límites políticos hoy conocidos y que dé cobijo a quienes, por libre voluntad, se sientan y se expresen como vascos".

Acuerdo "integrador"

El partido liderado por Iñigo Urkullu buscará "un acuerdo integrador, que será el que la ciudadanía mayoritariamente refrende", y que supondrá "el reconocimiento mutuo, en igualdad de condiciones, que acepte la posibilidad real de materialización de cualquier proyecto político sobre la base de la voluntad democráticamente expresada por la ciudadanía vasca a través de su libre decisión".

Tras señalar que "el pueblo vasco es el conjunto de ciudadanos que conforman la nación vasca", la formación vasca quiere que, mediante ese pacto, se "reconozca, institucionalice y posibilite libre adhesión al nuevo marco jurídico, económico, institucional y político". En esta línea, el acuerdo incluiría la asunción del principio de "respeto a la voluntad libre y democráticamente expresada por la ciudadanía".

En cualquier caso, explica que, "si esa suma de todos los territorios no se produce, este pacto "debe garantizar la existencia de cauces institucionales para la colaboración, además de asegurar los vínculos culturales fundamentales que conforman la comunidad del euskera".

El PNV se compromete a abanderar, "en virtud de los vínculos históricos, culturales, lingüísticos, económicos y sociales", que unen a la Comunidad Autónoma Vasca y Navarra "con los territorios de Lapurdi, Baja Navarra y Zuberoa en Iparralde al establecimiento de un marco jurídico confederal, que parta del reconocimiento y respeto a lo que se acuerde en cada uno de los tres territorios de decisión".

La independencia

Para alcanzar sus objetivos, destaca que los vascos tienen que conseguir "ser cada día menos dependientes hasta alcanzar la independencia". Por ello, cree que deben tener, "en cada momento, mayor capacidad de reacción y de decisión".

En este contexto, se propone como objetivo "ganar espacio social, económico y político en el concierto internacional" y avanzar hacia "la soberanía y el autogobierno en un proyecto estratégico de país que integre los principios democráticos de reconocimiento del derecho y la capacidad a decidir el futuro, así como el respeto a todos los derechos humanos".

Con la pretensión de "seguir fortaleciendo la identidad vasca", la formación jeltzale no renuncia al actual estatus. En esta línea, precisa que Euskadi no quiere verse "encuadrada en la cola del tren" porque su lugar "ha de estar en la locomotora europea", y se refiere al Estado español como "un freno para el desarrollo de Hego-Euskadi (Comunidad Autónoma Vasca y Navarra)".

En este sentido, se plantea liderar "la estrategia nacional vasca", mediante la búsqueda de actores políticos y sociales "para un nuevo proyecto de país".

El partido dirigido por Iñigo Urkullu apuesta por "la progresiva institucionalización que suponga el reconocimiento de Euskadi como una nación libre en el concierto internacional". "Euskadi debe ser nación en Europa, junto a algunas que ya están, como Estonia o Croacia, junto a otras que piden paso, como Escocia, Flandes o Catalunya".

"conflicto vasco"

El PNV asevera que "la cuestión nacional existe" y que el inicio del "conflicto político" fue la abolición de los fueros. En este sentido, dice que el final de este problema será "la reintegración foral plena", es decir, "la actualización de los derechos históricos de los vascos, son el reconocimiento del derecho y la capacidad del pueblo a decidir su propio futuro".

Su programa electoral subraya que la situación "de desencuentro político" se perpetúa a lo largo de los años, sin que haya sido posible ponerse de acuerdo. Sin embargo, cree que "la fotografía de las voluntades mayoritarias" de la sociedad vasca "se resume en cinco indicadores".

Éstos se concretarían en la exigencia de "una paz integral" y una convivencia sin violencia y el respeto a los derechos humanos y libertades de las personas; en que el tratamiento de los problemas políticos deben basarse en el diálogo, la negociación, los acuerdos y los principios democráticos; en que la sociedad vasca conforma un pueblo que, por voluntad propia, se reconoce como nación"; en que la sociedad vasca es plural, con identidades políticas, culturales y nacionales diferentes que deben respetarse; y por último, en la voluntad de superar la "situación de minorización" del euskera, "la lengua propia de los vascos".

El programa alude al Acuerdo de Loiola, y señala que, tal como recogían sus bases, se necesita "un acuerdo incluyente entre las diferentes sensibilidades políticas del país para asentar la convivencia democrática y dotarnos de un nuevo marco jurídico-político ampliamente compartido", que "garantice un escenarios de estabilidad".

Para la formación jeltzale, es preciso este "acuerdo de mayorías con amplia base" que incorpore "la igualdad de condiciones para materializar cualquier proyecto político". "Mientras PP o PSOE tienen constitucionalizada su nación, la sociedad a la que pertenece EAJ-PNV no tiene reconocido el derecho a constitucionalizar la propia", concluye.

Consulta aquí más noticias de Vizcaya.