La cría de foca de casco, procedente del Ártico, que fue capturada en la noche de este pasado martes en la orilla del río Guadalmedina, en Málaga capital, ha fallecido este jueves ante el mal estado de salud que presentaba, según ha confirmado a Europa Press un portavoz de la Delegación de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía.

Al parecer, la cría, un macho de unos cuatro o cinco meses, pesaba una cuarta parte de su peso normal —a su edad debía alcanzar en torno los 40 o 50 kilos—, y, además, presentaba trastornos gastrointestinales.

Ante esta situación, las labores de recuperación a las que estaba siendo sometida en el Centro de Recuperación de Especies Marinas Amenazadas (Crema) no han permitido salvar su vida. En el momento de su avistamiento, la cría ya se encontraba débil, según informaron fuentes del Crema.

Se estima que, procedente de la zona situada entre Irlanda y Escocia, esta foca, que fue avistada por primera vez en la capital malagueña el pasado lunes, habría sido arrastrada hasta el Mediterráneo por las corrientes marinas, pudiendo haber realizado unos 4.000 kilómetros de distancia.

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