La Audiencia de Málaga ha condenado a 17 años de prisión a un hombre por matar a una mujer, con la que llevaba varios días conviviendo en la casa de ésta en la localidad malagueña de Casares; descuartizar su cuerpo y tirar los restos al mar, donde fueron encontrados días más tarde.

Esta sentencia, a la que ha tenido acceso Europa Press, se dicta después de que un jurado popular declarara culpable de un delito de asesinato al acusado, quien negó los hechos y dijo que la mujer se había ido de viaje con un amigo. Además de la pena de prisión, se le impone el pago de 240.000 euros al hijo de la víctima.

Según se declara probado en la resolución, en un periodo comprendido entre la última semana de noviembre de 2007 y la primera de diciembre, el acusado estaba en la casa de la mujer cuando en el curso de una conversación "comenzó a golpearla con el palo de una escoba o fregona".

Además, dice la sentencia, "la cogió fuertemente de las muñecas, la maniató con una cuerda y la amordazó con cinta adhesiva", tras lo que "la apuñaló dos veces por la espalda con un cuchillo". Cuando la mujer estaba sin defensa, al estar en estado de semiinconsciencia, "el acusado le tapó la boca y la nariz asfixiándola hasta morir".

En la resolución se señala que una vez muerta, el acusado descuartizó el cuerpo con una sierra mecánica en cuatro partes, que arrojó al mar. El cadáver de la mujer fue encontrado descuartizado el 22 de diciembre de ese año en la playa de 'La Noria de Sabinillas, en Manilva (Málaga).

Los miembros del Tribunal popular consideraron que de las pruebas practicadas y de las declaraciones de testigos y de los agentes que intervinieron en la investigación se llega a una "secuencia lógica" de cómo ocurrieron los hechos, la cual les condujo a "declarar culpable" al hombre.

El jurado ha entendido que la muerte de la mujer tuvo lugar con alevosía, "pues ante el brutal y repentino ataque, ésta no pudo oponer defensa eficaz alguna". Para determinar la culpabilidad del acusado, tuvieron en cuenta también las huellas halladas en la casa de la mujer, lo que le sitúa en el lugar de los hechos.

Además, consideraron que en una casa donde residió el acusado se encontraron pertenencias de la fallecida, por lo que el jurado no creyó las declaraciones del procesado de que encontrara esos objetos en un contenedor de otra urbanización. También destacaron para su veredicto las "imprecisiones" y "múltiples mentiras".

Consulta aquí más noticias de Málaga.