La Comisión Europea ha revelado este jueves las mejoras que espera en las centrales nucleares españolas para reforzar su seguridad, en el marco de la evaluación realizada a todas las plantas europeas para detectar las deficiencias en sus sistemas de seguridad y emergencias, con el objetivo de evitar en el futuro crisis como la que en 2011 se vivió en Fukushima (Japón).

El informe, presentado en rueda de prensa por el comisario de Energía, Günter Oettinger, concede que "todos los países han empezado a dar pasos" para mejorar la seguridad de sus plantas, pero advierte de que sigue habiendo importantes deficiencias y que será necesario invertir entre 30 y 200 millones de euros por reactor para cumplir las nuevas exigencias.

En el caso de las centrales españolas, el informe ofrece recomendaciones generales para todas ellas -Almaraz, Ascó, Vandellós, Santa María de Garoña, Cofrentes y Trillo— como planes concretos ante escenarios de "fuertes lluvias y temperaturas extremas".

También plantea medidas para reforzar la protección exterior ante el riesgo de inundaciones y que valore la inclusión de sistemas de filtrado de ventilación de contención, así como revisar la estrategia para calcular los márgenes de tiempo para el control y mitigación de accidentes graves.

Además de las recomendaciones, el informe reconoce mejoras ya puestas en marcha o anunciadas como la disponibilidad de grupos generadores eléctricos autónomos, los análisis en curso para reforzar elementos de seguridad en las galerías y los trabajos para mejorar la seguridad ante inundaciones.

Medidas como un amplio examen de los efectos indirectos de posibles terremotos, como por ejemplo incendios o daños en la estructura; establecer grupos de trabajo para examinar factores como la accesibilidad, los recursos humanos y el tiempo disponible; y otros elementos técnicos son destacados en el documento como buenas prácticas de las centrales españolas.

Expertos de la Comisión Europea han señalado, no obstante, que el informe publicado este jueves no aporta recomendaciones propias de Bruselas sino que recoge el trabajo de los reguladores nacionales y de los pares europeos que han revisado los datos en una fase final del proceso.

De acuerdo a los cálculos del Ejecutivo comunitario, el coste de la inversión para corregir los fallos en todo el parque nuclear de la Unión Europea se elevaría hasta una horquilla de entre 10.000 y 25.000 millones de euros. Los 14 Estados miembros con centrales nucleares suman 134 reactores en suelo comunitario.

Fuentes comunitarias consultadas han matizado que se trata de una "estimación" basada en la extrapolación de la inversión necesaria en Francia y no de un cálculo de los expertos europeos.

Con todo, Bruselas precisa que esta inversión se dedicaría a actualizar las medidas de seguridad de las centrales ya existentes y no cree que tuviera un impacto en los costes de las nuevas plantas por construir. Tampoco recomienda el cierre de ninguno de los reactores en la UE.

Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea examinarán las conclusiones de estas pruebas de resistencia en su próxima Cumbre de los días 18 y 19 de octubre, mientras que Bruselas prepara de aquí a principios de 2013 una propuesta para revisar las normas europeas en esta materia.

El Ejecutivo comunitario advierte ya de que vigilará que las recomendaciones se cumplen y en junio de 2014 presentará una evaluación de su aplicación. El objetivo es que en 2015 todas las centrales europeas cumplan con las mejoras exigidas.

Consulta aquí más noticias de Valladolid.