La Fundación Juan March acoge desde este viernes la exposición 'La isla del tesoro. Arte británico de Holbein a Hockney', en la que el visitante podrá recorrer las manifestaciones del arte británico realizado entre los siglos XV y XX. La muestra permanecerá abierta hasta el 20 de enero de 2013.

En total, la exposición reúne 180 piezas, entre pinturas, esculturas, obra sobre papel, libros, revistas y fotografías, realizadas por más de un centenar de artistas y procedentes de diversas colecciones e instituciones europeas, principalmente británicas.

Este material, que abarca más de cinco siglos, está organizado en siete apartados: desde los ejemplos de escultura religiosa dañada por los iconoclastas puritanos durante la Reforma, hasta las piezas pop de Blake o Hamilton, el conceptualismo de Richard Long o la emblemática instalación de Toni Cragg ('Britain Seen from the North', de 1981).

La exposición, comisariada por Manuel Fontán del Junco, director de Exposiciones de la Fundación Juan March, y Richard Humpreys, como comisario invitado, es un recorrido estético con abundantes referencias literarias a través de un caudal de obras que abraza más de cinco siglos de arte británico.

Cinco siglos de vitalidad

Así, con el objetivo de dar a conocer los tesoros del arte ligados a la isla, 'La isla del tesoro. Arte británico de Holbein a Hockney' presenta una serie de obras como claves maestras para conocer y entender el arte británico, y con las que se articula un relato que pone de manifiesto la fuerza y significación particular de muchos artistas y de sus obras.

En concreto, las secciones de esta exposición son: 'Destrucción y Reforma' (1520-1620), 'La revolución y el Barroco' (1620-1720), 'Sociedad y sátira' (1720-1800), 'Paisajes de la mente' (1760-1850), 'Realismo y reacción' (1850-1900), 'Modernidad y tradición' (1900-1940) y 'Un mundo feliz' (1945-1980).

La idea que subyace al proyecto ha sido preguntarse dónde estaba y dónde está, en lugar de qué era y qué es el arte británico en sus cinco siglos de historia, así como su vitalidad.

El título de la muestra hace referencia a la novela homónima del escritor británico Robert Louis Stevenson, y trata de reflejar cómo la isla tiene un tesoro —su arte, su pintura y escultura— que, como casi todos los tesoros, está aún medio oculto y por descubrir.