Moldes del cráneo y de la cavidad endocranial de un humano que sufría microcefalía (John Weinstein  / The Field Museum)
Moldes del cráneo y de la cavidad endocranial de un humano que sufría microcefalía (John Weinstein / The Field Museum). John Weinstein (The Field Museum)

El fósil del supuesto 'Hombre Hobbit' encontrado en la isla de Flores (Indonesia) no pertenece a una nueva especie, como se sugirió en 2004, cuando se reveló el hallazgo, según explican en el diario El Gong.

Un equipo científico internacional ha analizado los restos de los esqueletos encontrados y ha llegado a la conclusión de que pertenecen a los ancestros de humanos pigmeos modernos, como los que aún pueblan la isla.

Muchas de las características claves previamente proclamadas como rasgos de una nueva especie se encuentran aún en los pigmeos actuales

También se ha demostrado que el esqueleto, casi completo, designado con el nombre LB1 padecía microcefalia, un trastorno en el que la cabeza y el cerebro son mucho más pequeños de lo normal.

"Nuestro trabajo documenta las dimensiones reales de la variación humana aquí", afirma el Dr. Robert B. Eckhardt, de la Universidad Estatal de Pensilvania.

Para el cráneo, cara, dentición y esqueleto de LB1, los investigadores encuentran que muchas de las características claves previamente proclamadas como los rasgos de una nueva especie se encuentran aún hoy en los pigmeos de la villa de Rampasasa, en dicha isla, junto con evidencias de anomalías del crecimiento.

Sobre la configuración dental, los investigadores originales argumentaron que existían rasgos peculiares, como la ausencia de un tercer molar y algún posicionamiento atípico de otros dientes.

Sin embargo, las últimas investigaciones revelaron un espacio disponible existente y un fragmento de diente en el espacio donde el molar estaba supuestamente ausente.

Los dientes posicionados de modo inusual estaban allí, pero tales dientes también se encuentran en una muestra de pigmeos de Rampasasa que todavía viven en Flores.

En definitiva, LB1 es bajo en estatura y tiene un cerebro pequeño, pero en vez de una señal de una nueva especie, los autores del nuevo estudio consideran que sus rasgos anómalos se deben a la microcefalia.