Tribunal Supremo
Fachada del Tribunal Supremo. ARCHIVO

El Tribunal Supremo ha absuelto a las hermanas Blanca Rosa y María Isabel Bruño Azpiroz de la condena a un año y tres meses de prisión que les impuso la Audiencia Nacional por pagar a ETA 6.000 euros tras recibir sendas cartas de extorsión en 2003 y 2006, al estimar que actuaron por "miedo insuperable".

La Sala de lo Penal del Tribunal Supremo ha estimado así el recurso de las hermanas, condenadas por un delito de colaboración con organización terrorista, al entender que actuaron por miedo insuperable, "eliminada la presencia de un móvil diferente a la misma coacción de la banda" terrorista.

El Supremo anula así la primera condena que dictó la Audiencia Nacional por pagar el "impuesto revolucionario", aunque ya entonces estimó que concurrió la eximente incompleta de miedo insuperable y, pese a que la Fiscalía había pedido para ellas cinco años de prisión y multa de 27.000 euros, les impuso una pena que no suponía su ingreso en la cárcel.

Su padre fue víctima de la extorsión de ETA 30 años atrás La Audiencia aplicó la eximente incompleta porque, aunque en un principio hubo un "alto grado de miedo inicial", este "fue disminuyendo hasta convertirse en un sentimiento dominable que confluía con cierta complacencia en la colaboración económica".

El Supremo discrepa de esa apreciación y observa que "no existe prueba concluyente de que la aportación económica fuese realizada por ambas hermanas movidas por razones ajenas o superpuestas a la propia extorsión a la que habían sido sometidas".

El hecho de que el padre de Blanca Rosa y María Isabel Bruño, presidenta y vicepresidenta, respectivamente, de la empresa Andrés Bruño e Hijos, fuera víctima de la extorsión de ETA 30 años atrás, hace también creíble para el Alto Tribunal la existencia de ese miedo insuperable.