Cuando el porno se disfruta
Una actriz se contonea ante un espectador.
Desde el miércoles 4 y hasta ayer domingo, me convertí en BobPoPorno; me lié el tanga a la cabeza y me fui a Barcelona, a ¿cubrir? (no sé si ése es el verbo más adecuado) el Festival Internacional de Cine Erótico de Barcelona (FICEB).

definición w Una feria de sexo es como una feria cualquiera. Posee la tristeza de los consoladores a plena luz del día, de las prendas de cuero que cuelgan de las perchas iluminadas por neones.

porno gay w Se vio en la exposición fotográfica de Bruce Labruce que se montó a la entrada del Heatgay (espacio gay paralelo al FICEB): Sangre (y erecciones). Mutilaciones (y erecciones). Caretas de cerdo (y erecciones).

el públicow Allí todo el mundo lleva en la mano lo más duro: su cámara fotográfica o de vídeo. El público (masculino, en su mayoría, si bien el fin de semana hubo muchas parejas) no va a tener sexo. Ni siquiera a ver sexo. Va a guardar en vídeo o en fotografía el sexo que se les muestra en directo. Como si no fuesen capaces de soportar lo real y se vieran obligados a filmarlo. A convertir el sexo en porno a través de sus lentes.

Uno espera ver en el festival erecciones de caballo, y como mucho, se encuentra con miembros en estado morcillón que no dan para demasiadas alegrías. La erección española ya no es lo que era.

Actrices: Las actrices porno que recorren los pasillos del festival no destilan sexo, sino buena educación. Se prestan encantadas a fotografiarse con los visitantes. Lo que más me llama la atención es que todas las chicas son encantadoras, cariñosas, simpáticas, amables, bien dispuestas. Las chicas que se dejan abrazar para la foto no exudan morbo, sino una enorme profesionalidad.

¿Qué es porno?: Las botas altas de charol son porno; y también lo son las plataformas, los pelos rubios, los tatuajes, las camisetas de tirantes que lucen caballeros; el negro y el fucsia; los tops de rejilla o los cachas con gorra. Lo descubro tras un desfile de modelos (bailarinas) porno.

Sexo sólo apto para mujeres

Ésta es la cruzada personal del actor, guionista y director de cine porno Conrad Son, que clausuró el sábado en Barcelona con una fiesta erótica para mujeres el primer festival Dona Sex, con pornografía pensada para ellas. Este certamen nace como contraoferta al Festival Erótico y ha acogido, además de espectáculos, cine y tertulias.

Bibian Norai

Directora y productora de cine porno

1¿Cuál es el secreto de su éxito? Haber sido capaz de impregnar a mi personaje de muchos rasgos de mi personalidad, como la ironía, cierta dureza y capacidad para reírme de mí misma. Algunas de las chicas que hay aquí (en el FICEB) han hecho lo contrario: se han empapado del personaje, y eso no puede ser bueno.

2¿Cómo se debe empezar en este mundo? Uno no entra en esta industria para triunfar en otras cosas, como una plataforma para hacerse actrices de cine convencional o tertulianas televisivas. Uno debe entrar en el porno, aunque sea desde abajo, para aprender, para poder acabar dirigiendo o produciendo sus obras.

3¿Hay mucho esfuerzo detrás de una película? Tardé dos años en escribir los dos guiones de mis películas. Perdí noches de sueño pensando en ellas, imaginando cosas. Y después, cuando las vi, no se parecían en nada a lo que yo había querido conseguir.

4¿Qué límites tiene una peli porno? Si quieres exportar tu cine al mercado americano, te tienes que adaptar a lo que exigen: seis polvos completos... Nada de suicidios, ni drogas, ni sangre roja en escena... Muchos elementos que están permitidos en el cine convencional.

5¿A qué se parece el porno? A la poesía. Ambos nos pueden conmover tantas veces como acudamos a ellos, y ambos son ficción.