Encuentro Euskadi-Cataluña
Los jugadores de la selección de Euskadi posan con un cartel en el que reclaman la oficialidad de las selecciones vascas (Foto: Efe) Albert Olivé/Efe

Cataluña y el Euskadi han reivindicado la oficialidad de sus selecciones deportivas en un partido de fútbol amistoso de sus respectivas selecciones presidido por el lehendakari y el presidente de la Generalitat que reunió el domingo a 56.354 personas en el Camp Nou.

El presidente catalán, Pasqual Maragall, y el lehendakari, Juan José Ibarretxe, expresaron su deseo de que la oficialidad de las selecciones catalanas y vascas sean una realidad en el futuro, durante el descanso del partido, que acabó en empate (2-2).

Las selecciones catalanas son una obviedad desde que se ha aprobado en las Cortes que Cataluña es una nación

"Es un partido que queríamos jugar desde hace mucho tiempo", ha afirmado Maragall, que ha señalado que desde el punto de vista de la Generalitat, "las selecciones catalanas son una obviedad", especialmente "desde el momento en que se ha aprobado en las Cortes Españolas que Cataluña es una nación, nosotros queremos tener nuestras selecciones nacionales".

Por todo ello, el presidente de la Generalitat considera que "de aquí a tener participación en las competiciones (oficiales), hay un paso que tenemos que dar".

Comparó la situación con lo que ocurre con las selecciones británicas y dijo que "pasa en Gran Bretaña y nadie se rasga las vestiduras, tienen la de Gales, la de Escocia y la de Irlanda del Norte, y no quiere decir que Gran Bretaña no sea un país respetado".

"No es por ir en contra de nadie"

El discurso del lehendakari vasco, Juan José Ibarretxe, también fue en el mismo sentido.

"Estamos reproduciendo un partido que jugamos aquí hace 76 años, es algo más que un partido entre amigos, detrás de esto hay una petición clarísima de que queremos tener selección y jugar oficialmente como selección", dijo.

Mi selección nacional es la selección vasca y estoy absolutamente convencido de que la tendremos

"No es por ir en contra de nadie. A mí me gusta la selección española y me gusta la selección italiana, pero mi selección nacional es la selección vasca y estoy absolutamente convencido de que la tendremos", dijo el lehendakari.

Ibarretxe dijo que Euskadi siempre se siente "en deuda" con Cataluña y con el pueblo catalán y está convencido de que en un futuro "un president y un lehendakari se darán un abrazo en un partido de la Copa del Mundo".

Las gradas del Camp Nou se llenaron de gran número de pancartas reivindicativas, mayoritariamente a favor de la independencia de Cataluña y de Euskadi, algunas en referencia al acercamiento de los presos vascos y a la situación de Iñaki de Juana, algunas ikurriñas, muchas banderas esteladas (independentistas) y bengalas.

También se podían ver muchas camisetas amarillas conmemorativas del partido, y algunas verdes que identificaban a los seguidores vascos, ubicados todos ellos en un lateral de la segunda graderío.

Los jugadores vascos se fotografiaron junto con un cartel en el que reclaman la oficialidad de las selecciones vascas.

Los catalanes habían pedido lo mismo en la víspera, cuando habían realizado una declaración a favor de la oficialidad de las selecciones catalanas.