Dalai Lama
Dalai Lama 20min
El Dalai Lama, líder espiritual tibetano en el exilio, consideró el domingo que la reciente polémica creada en el mundo islámico por las palabras del Papa sobre Mahoma se debió a que remontarse a textos antiguos "da muchas complicaciones".

En una rueda de prensa en Nueva Delhi, Tenzin Gyatso, verdadero nombre del Dalai Lama, afrimó que es "errónea y peligrosa" la idea de que exista actualmente un choque de civilizaciones, algo que nace, dijo, de "generalizar" la actuación de unos pocos musulmanes por la totalidad de fieles de esa religión.

 

La idea de un choque de civilizaciones es errónea y peligrosa

"Eso es injusto cuando hablamos de eso porque se trata de terroristas y hay que defender a los musulmanes; la idea de un choque de civilizaciones es errónea y peligrosa", señaló en una rueda de prensa en la Asociación de Periodistas Extranjeros de Nueva Delhi.

 

Polémica Papa-islam

En este sentido, el Dalai Lama fue preguntado por la polémica en el mundo islámico suscitada por las palabras del Papa Benedicto XVI sobre los musulmanes en las que, remitiéndose a un texto medieval, habló de cosas "malas e inhumanas" en Mahoma, como su "orden de difundir, usando la espada, la fe que predicaba".

Para el Dalai Lama, el problema estuvo en remitirse a "textos antiguos".

 

En el siglo XXI tenemos que analizar los acontecimientos desde un punto de vista global

"Es mejor hablar de la realidad actual, si vamos a textos antiguos, eso da muchas complicaciones. El pasado es muy incivilizado, pero en el siglo XXI tenemos que analizar los acontecimientos desde un punto de vista global", indicó.

 

Renuncia  a la independencia

En otro orden de cosas, el Dalai Lama, de 71 años y Premio Nobel de la Paz en 1989, insistió en que su pueblo ha renunciado a la independencia de China y ahora sólo quiere una mayor autonomía cultural y religiosa, una opción que considera posible pese a hallarse en un área "totalitaria".

China ocupó el Tíbet en 1951 y ocho años después reprimió una revuelta tibetana, lo que forzó el exilio del Dalai Lama a la India. Ahora el régimen de Pekín permite una tímida autonomía a la región tibetana, considerada insuficiente por su líder.