El presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, ha considerado que "el mayor error" en el que podrían caer el próximo martes los jefes de los Gobiernos autonómicos del país sería en el de "convertir la Conferencia de Presidentes en un debate sobre el soberanismo", ya que, a su juicio, "la verdadera razón" de esta reunión debe ser la de "cooperar entre todos para recuperar la senda del crecimiento económico y facilitar la creación de empleo".

"No se trata de debatir sobre el soberanismo ni tampoco de hacer un bloque contra el soberanismo porque la verdadera razón de ser de esta Conferencia, aquélla porque yo pedí su convocatoria, es la de cooperar entre todos para recuperar la senda del crecimiento económico y facilitar creación de empleo en España y Andalucía. Eso es lo que pretendía cuando la pedí y eso es lo que quiero que sea", ha recalcado este jueves el presidente andaluz como respuesta a una pregunta del Grupo Socialista en el pleno del Parlamento.

En este sentido, y tras indicar que la del martes es una "oportunidad" que las autonomías no pueden "desaprovechar", Griñán ha avanzado que presentará un documento "en donde el objetivo fundamental es el de cooperar para garantizar la igualdad, el crecimiento económico y el empleo", que para Griñán son los objetivos fundamentales de la Conferencia y no "otros" que no conduzcan a "nada".

"No debemos enredarnos en debates que no aporten nada. Creo que todos los que estamos allí es para decir que vamos a hacer una España más intercomunicada, para eliminar duplicidades si las hay, para favorecer la unidad de mercado, para favorecer procedimientos compartidos pero, sobre todo, para favorecer el crecimiento económico y la creación de empleo", ha insistido.

El presidente de la Junta también ha adelantado que pedirá una "política de crecimiento" que benefie a España y a Andalucía en el conjunto de Europa porque, según ha advertido, en la Conferencia también se van a debatir las "perspectivas financieras" de la UE que se tratarán en el Consejo de Europa, un consejo que Griñán califica de "fundamental" en tanto que se van a "exigir medidas de transición para aquellas regiones que hemos pasado de ser de convergencia a regiones de competitividad".

Aviso al norte de españa

En este contexto, ha señalado que teme que, "efectivamente", tal y como viene leyendo últimamente, el norte de Europa quiera imponerse al sur y, aprovechando esta comparación, ha advertido al norte de España, "que se cree muy superior", que también son "el sur de Europa". "No se crean que ese debate norte-sur es en España, es que el norte de España es el sur de Europa y deben empezar a aprenderlo", ha recalcado.

Ante ello, y para que no ocurra en España lo que oye en Europa "cuando Merkel se reúne con el presidente de Holanda o el de Finlandia" de que la cohesión es irrelevante en el proceso de construcción europea, Griñán ha defendido una política "que fortalezca el entedimiento, la cooperación y la lealtad mutua" entre las comunidades autónomas y el "cierre armónico" de un modelo de Estado "que nos contente a todos" y que esté basado en el "consenso", la defensa de la igualdad de todos los españoles "vivan donde vivan", y en avanzar en la recuperación económica y la creación de empleo.

Así, e insistiendo en que la Conferencia del martes es "una buen aoportunidad para el perfeccionamiento de la España autonómica", el presidente ha vuelto a recordar que las comunidades no son el problema sino "parte de la solución", una frase además que, según ha dicho ante la Cámara autonómica, fue pronunciada el pasado lunes por la propia vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, en la reunión que mantuvo con los consejeros de la Presidencia de cara a preparar la conferencia del próximo martes.

Para Griñán, estas palabras de la vicepresidenta son "particularmente relevantes" porque señalan "el clima" que debería haber el martes y eliminan "aquella desfortunada censura de las comunidades, esos hombres de negro, esa culpabilización o esa irresponsable forma en que se hizo la crítica del estado autonomico y lo convirtió en una especie de chivo expiatorio de la crisis".

Es por ello por lo que el presidente andaluz ha reiterado que el trabajo del Estado y de las comunidades han posibilitado "un Estado del Bienestar que nunca habíamos conocido" y que, aunque el de España es un "modelo de Estado cerrado", lo que hay "es que establecer ya un consenso básico para cerrarlo en un modelo que sea consensuado por todos". "Y ese modelo lo primero que tiene que garantizar es la igualdad de todos los españoles vivan donde vivan. Es lo primero e inexcusable. Respeto a la diversidad, sí; respeto a la desigualdad, ninguno", ha dicho.

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