FeS-UGT ha advertido este jueves de que unos 300 pueblos de la Comunitat Valenciana, los que tengan menos de 2.000 habitantes, pueden quedarse sin ninguna entidad financiera debido al proceso de reestructuración bancaria ya que los futuros cierres de oficinas se decidirán por criterios de rentabilidad económica.

Así, lo han señalado en rueda de prensa el secretario de sector de ahorro de Fes-UGT-PV, Xavier Tarazona, y el secretario general de Fes-UGT-PV, Féliz Fernández, en rueda de prensa para presentar el informe estudio 'Análisis del proceso de reestructuración y bancarización de las cajas de ahorro en el País Valenciano'.

Al respecto, han señalado que el "impacto" de esta reestructuración en la Comunitat Valenciana ha sido "mayor" que en España por la pérdida de dos de las cajas más importantes del país —CAM y Bancaja—, así como su banco regional, Banco de Valencia.

En ese sentido, el informe constata que a la desaparición de 354 oficinas en la Comunitat, a 31 de marzo, debido principalmente a criterios de duplicidad, en un futuro este cierre se decretará por motivos económicos, lo que "afectará a las capas más desfavorecidas" y a los 222 pueblos de menos de 1.000 habitantes, que serán los más desfavorecidos, y a los municipios de entre 1.000 y 2.000 que también pueden quedarse sin ninguna entidad financiera.

Al respecto, Fernández ha explicado que si este impacto en los pueblos pequeños "se aminoraba" por las cajas rurales con el proceso de concentración de este subsector se verá agravado. De hecho, ha puesto el ejemplo de la comarca valenciana de Valle de Ayora, donde los pueblos de Teresa y Zarra se han quedado sin ninguna entidad, que han sido trasladadas a Zarra.

"El potente sistema financiero valenciano del que tanto se cacareaba ha desaparecido de un plumazo por los dirigentes de las cajas, que nos han llevado a la ruina", ha apuntado Fernández, que ha lamentado que "quien nos han llevado a esta ruina han salido sin ninguna responsabilidades y los bolsillos llenos".

Ante esta situación, UGT ha reclamado que se cree un grupo bancario público "con los más de 150.000 millones de euros de dinero del contribuyente que se ha empleado en la reconversión del sector financiero para que vuelva a fluir el crédito en España y se pueda reflotar el país". De hecho, ha constatado que la Generalitat ha perdido "las herramientas más importantes" que tenía para salir de la crisis.

Asimismo, esta reestructuración ha provocado la destrucción directa de unos 3.000 puestos de trabajo en la Comunitat, sin contar con los indirectos, como en el sector de Artes Gráficas, por el trasladado de la sedes de las cajas.

Peores condiciones de despidos

Además, ha advertido de que la destrucción de puestos de trabajo que venga con la segunda oleada de cierres de oficinas se hará con "peores condiciones" ya que las negociaciones vendrán marcadas por el FROB, el Banco de España y la Unión Europea. Así, ha constatado que en las negociaciones de cierre de la CAM tras la fusión con el Sabadell ya se está exigiendo que una parte sea "con aplicación estricta de la nueva reforma laboral".

Por otro lado, ha advertido de que el futuro de las reconvertidas Fundaciones que surjan de la extinta Obra Social de las Cajas será "muy negro" y tendrán que recurrir a las aportaciones de la sociedda civil, aunque ha cuestionado que "ninguna empresa en estos momentos les dé dinero a pesar de que desgraven".

Por ello, ha barruntado que sólo podrán "subsistir un par de años" ya que si no encuentran vías de financiación alternativas "su vida está sentenciada".

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