Tras enviar el viejo monorrail al desguace, los únicos símbolos visibles que quedan en pie de que Cartuja acogió una vez una Exposición Universal son las carpas del Palenque y los pilares, cables y estaciones del viejo telecabina, por el que miles de visitantes accedieron a la Expo’92 protegidos por su aire acondicionado.

Tras casi 15 años de abandono a la intemperie, ya es irreparable. Al telecabina le llegó la hora, ya que a finales de este mes la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento tendrá lista la licencia para proceder a su demolición.

Lo que sí sobrevivirá será la estación que le servía de cabecera en Torneo. Será cedida al Ayuntamiento por parte de Agesa, la empresa pública que gestiona los activos que le quedan al Estado en la Isla de la Cartuja. A cambio, Agesa recibirá otra licencia, la de la demolición de otro espacio emblemático de aquella Exposición Universal, el Palenque.

Aún no hay fecha para su derribo, pero este espacio de ocio de La Cartuja, ideado con carácter efímero, pasará antes de final de noviembre a manos de Agesa. Así se firmará el acuerdo definitivo por el que a su vez, el Ayuntamiento se quedará con la propiedad del Auditorio, donde se instalarán las oficinas de la Delegación de Cultura.

Isla Mágica, pendiente

Lo que aún está en el aire es el destino y uso de los terrenos cedidos al parque Isla Mágica y que actualmente no está utilizando. A cambio de recuperarlos, Agesa se comprometía a construir una nueva pasarela para conectar Cartuja con la ciudad.

¿En qué se convertirán?

La antigua estación del telecabina y sus explanadas pasarán a ser instalaciones de Lipasam y del Instituto Municipal de Deportes. El Ayuntamiento pretende convertirlas lo antes posible en oficinas y aparcamientos para la empresa municipal de limpieza y habilitar unas pistas deportivas. Al otro lado del río, el Palenque dejará de ser un espacio destinado a conciertos musicales y espectáculos. Agesa construirá en esos suelos de 22.000 m2 de edificabilidad un centro de negocios. Tampoco tardará mucho en ser una realidad, ya que el Gobierno central ha destinado a este proyecto 7,6 millones de euros en los Presupuestos Generales del Estado para 2007.