Unión de Consumidores de Cantabria (UCC) ha presentado una demanda en los juzgados de Santander contra la compañía aérea irlandesa Ryanair por negarse a indemnizar a una viajera cuyo vuelo a Madrid fue cancelado y tuvo que contratar un taxi para poder enlazar con otro vuelo a Boston.

Los hechos tuvieron lugar hace más de un año, en julio de 2011, cuando Ryanair canceló el vuelo Santander-Madrid sin ofrecer ninguna explicación y la afectada tuvo que contratar un taxi para desplazarse a la capital de España, única manera de llegar a tiempo para enlazar con un segundo vuelo que la iba a trasladar a Boston, según ha informado UCC en nota de prensa.

Ante la incidencia, la compañía no ofreció ninguna alternativa de transporte a la viajera y únicamente aceptó devolver el precio del billete. La persona afectada denunció el hecho ante la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) que dictó una resolución instando a Ryanair a indemnizar a su clienta con 250 euros, como obliga la Ley en caso de no prestar el servicio.

AESA precisa que, además, la compañía no especifica cuáles fueron los motivos concretos de la cancelación, que sólo justifica por "cuestiones técnicas". La compañía irlandesa no hizo caso a la autoridad española y no ha abonado la correspondiente indemnización.

La clienta, por tanto, a través de la Unión de Consumidores de Cantabria (UCC), ha denunciado a Ryanair en los tribunales y exige la indemnización de 250 euros a la que tiene derecho por ley, más los 550 euros de taxi a Madrid.

Unión de Consumidores de Cantabria (UCC) considera que, "lamentablemente, este asunto es uno más de los constantes incumplimientos de la aerolínea que opera desde Parayas, y que es noticia por las numerosas incidencias técnicas en sus vuelos en todo el territorio nacional".

En su opinión, "Ryanair no hace caso a las autoridades españolas y dificulta enormemente a sus clientes la tarea de reclamar, porque la única vía posible es dirigirse por correo electrónico a Dublin".

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