El Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Valladolid ha lamentado este jueves la "muerte lenta" a la que el equipo de Gobierno somete, a su juicio, al servicio de ayuda a domicilio, ya que a los recortes económicos aplicados por la Junta de Castilla y León se suma la directriz que se ha dado a los técnicos de que se conceda a los usuarios el baremo inferior de horas.

Según han informado el presidente del Grupo Socialista, Óscar Puente, y la concejal Rafaela Romero, en definitiva los usuarios de este sistema, en su mayor parte personas de avanzada edad, sufrirán un recorte total que "ronda el 40 por ciento".

Romero ha denunciado que el Ayuntamiento ha dado instrucciones a los técnicos que prestan el servicio para que el número de horas que se conceda a los usuarios sea el correspondiente "al mínimo del intervalo que le corresponda por su Grado y Nivel de Dependencia". Este es, según los socialistas, el texto literal que puede leerse en el documento de Criterios de Provisión publicado por el Área de Bienestar Social, lo que significa que los usuarios de la Ayuda a Domicilio no verán reducidas las horas de prestación en el porcentaje decidido por la Junta de Castilla y León que ya se había hecho público, sino en uno mayor, que ronda el 40%.

Los ediles han indicado que las horas de servicio de la Ayuda a Domicilio no se reducen de 90 a 70 mensuales, sino que, en el caso del Grado III, por ejemplo, que es el que da derecho a un mayor nivel de asistencia, en lugar de 70 horas mensuales, se indica a los trabajadores sociales que se conceda sólo el mínimo comprendido en ese tramo, es decir, 56 horas al mes.

De hecho, si la prestación no se considera "esencial", a las cuales se accede a ella a través de los Servicios Sociales, y no por causa de Dependencia, no alcanzará las tres horas semanales, es decir, un máximo de 11 horas al mes, lo que supone casi un 50 por ciento de reducción.

Romero ha censurado que todas estas modificaciones se han producido en un plazo de quince días, durante los cuales se ha demostrado que "en poco más de un mes se ha desmantelado un programa pionero en servicios sociales". En este sentido, ha añadido que el Consistorio ahora añade a los profesionales mayores responsabilidades de decisión y, a juicio de Romero, se convertirán en "unas máquinas expendedoras".

Como ha explicado la edil, Valladolid cuenta con un 19 por ciento de población mayor de 65 años, por lo que el servicio de ayuda a domicilio atendió a cerca de 2.000 mayores durante 2011 "con la finalidad de mantener la autonomía personal y la prevención del deterioro de las condiciones de vida" de estas personas.

Además "sostienen a los hijos"

A ello ha sumado que "el 50 por ciento de ellos" se ven en el compromiso de "sostener a los hijos" que están en situación de desempleo y tienen que hacer frente a las deudas e hipotecas, por lo que "con pensiones no muy altas tienen que echar una mano a su familia".

Romero ha recalcado que el centro de este servicio "debe ser la persona" con sus "circunstancias y peculiaridades" y no unos supuestos criterios económicos que, según ha aventurado, tampoco van a lograr un ahorro a medio plazo pues los beneficiarios tendrán que recurrir a "internamientos hospitalarios y otras alternativas".

Óscar Puente ha reiterado que el Ayuntamiento "ha perdido el norte" si pretende ahorrar "200.000 ó 300.000 euros" con decisiones como la del servicio de ayuda a domicilio y por otra parte crea la Unidad de Policía a Caballo que le cuesta "500.000 euros".

En la opinión del presidente del Grupo Socialista, esta situación demuestra la irracionalidad de la política municipal pues mientras se producen estos recortes, propone a los grupos municipales el consenso para pactar un Plan Anticrisis con unas medidas que busquen "activar la economía e influir en la situación de familias y empresas", algo que se perjudica con decisiones como la que han tratado hoy los socialistas.

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