Vivir en un piso de 30 metros cuadrados
Interior del piso piloto chicken con el comedor en primer plano y el dormitorio al fondo. Manolo S. Urbano
Vivir en un miniapartamento de 30 metros cuadrados será posible dentro de poco en Barcelona. Al menos ésa es la intención del arquitecto sevillano Santiago Cirugeda, quien se ha fijado en dos solares del Poblenou y del Poble Sec para instalar sus chicken (pollo), bloques de miniapartamentos de alquiler de 30 m2 construidos a partir de materiales reciclados y destinados a personas con recursos económicos limitados.

Cirugeda ya ha llevado a cabo esta idea en el barrio sevillano de La Alameda y en el madrileño de Lavapiés. Y ahora quiere hacerla realidad en Barcelona. En la construcción de estos apartamentos, que se levantan en apenas una semana, pueden participar sus futuros inquilinos, lo que ayuda a abaratar sus costes.

Vivienda social
El apartamento chicken es una de las seis apuestas de vivienda social que forman parte del proyecto APTM (acrónimo de apartamento) que estos días se puede conocer en Construmat, en la Fira de Barcelona. Los visitantes pueden entrar en uno de estos pisos pilotos y ver la distribución de los espacios. Gustau Gili, Juan Herreros, Miquel Suau o Anne Lacaton son algunos de los arquitectos que han traído sus ideas hasta Barcelona.

Estos miniapartamentos eran inviables hasta ayer en España ya que la normativa impide construir viviendas inferiores a los 40 metros cuadrados, pero la intención del Gobierno de modificar la legislación sobre la vivienda de protección oficial y permitir que ésta sea de hasta 25 metros cuadrados abre nuevas expectativas a este tipo de proyectos.