Como se esperaba, el Banco Central Europeo (BCE) subió ayer de nuevo los tipos de interés para la eurozona un cuarto de punto –el célebre cuartillo– hasta situarlos en el 3,25%, el nivel más alto alcanzado en más de tres años y medio.

Ésta es la quinta subida en diez meses desde que en diciembre de 2005 incrementase el precio oficial del dinero otros 0,25 puntos, tras haberlos mantenido en el 2% durante dos años y medio. Las dos últimas fueron en junio, cuando se situó en el 2,75%; y en agosto, cuando alcanzó el 3%.

Se constata así que el BCE ha acelerado el ritmo de las subidas: primero cada tres meses y ahora cada dos, por lo que de continuar esta frecuencia, esta subida no será la última del año. Como ayer indicó el presidente de esta institución, Jean Claude Trichet, si la inflación sigue alta en los países de la zona euro, habrá un nuevo aumento previsiblemente en diciembre. De cumplirse los pronósticos,  2007 empezaría con los tipos oficiales en el 3,5%.

«Retirada progresiva»

Trichet puntualizó que el BCE mantiene una política «acomodaticia», los tipos «aún siguen bajos» y se hará «todo lo necesario para estabilizar los precios». Si se cumplen las expectativas, se iniciará a una retirada progresiva de esta estrategia, que trata de moderar los aumentos sostenidos de los precios.

Durante el mes de septiembre la inflación subió en la eurozona un 1,8% interanual, cinco décimas menos que en agosto, mientras que el PIB se incrementó en un 2,6% en el segundo trimestre, cinco décimas por encima del mes anterior.

El euríbor ya ronda el 3,75%

Los movimientos de los tipos de interés repercuten en el euríbor, el principal índice de referencia para las hipotecas. Sin embargo, éste suele adelantarse a las decisiones del BCE, por lo que esta última subida ya estaba descontada. De hecho, en septiembre alcanzó su mayor nivel de los últimos cuatro años, al 3,715%, y en los primeros días de octubre rondaba el 3,75%. Este incremento supondría un mayor riesgo para los colectivos más endeudados. Como daba a conocer el Banco de España a comienzos de semana, la deuda familiar de los españoles alcanza ya el 115%, un nivel que la Comisión Europea calificó de «insostenible».